{"id":8080,"date":"2020-06-04T08:00:05","date_gmt":"2020-06-04T06:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/melillamonumental.es\/?p=8080"},"modified":"2025-06-22T13:02:14","modified_gmt":"2025-06-22T12:02:14","slug":"conociendo-nuestro-patrimonio-plaza-de-las-culturas-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/melillamonumental.es\/ar\/conociendo-nuestro-patrimonio-plaza-de-las-culturas-ii\/","title":{"rendered":"Conociendo nuestro patrimonio Plaza de las Culturas (II)"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]<strong>El siglo XIX. El Mantelete<\/strong><\/p>\n<p>La primera mitad de este siglo, se caracteriza a nivel general por un abandono econ\u00f3mico de la ciudad por parte del Estado Espa\u00f1ol, consecuencia de las grandes crisis que asolan al pa\u00eds durante estos a\u00f1os. Por tanto, se mantendr\u00e1 la estructura urbana y defensiva de la ciudad, tal cual la dejamos al finalizar el siglo pasado.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 en la segunda mitad del XIX, en concreto a partir de 1840, cuando empiecen a modificarse algunos aspectos espaciales de la zona: por un lado el ensanche de las fortificaciones situadas en el cuarto recinto, por otro, el desv\u00edo del r\u00edo de Oro para evitar el derrumbe de las murallas y la Torre de Santa B\u00e1rbara.<\/p>\n<p>En lo que respecta a los ensanches que se proyectaron, primero por Francisco Arajol y posteriormente por Francisco Rold\u00e1n, para toda la ciudad y defensa exterior de los muros a trav\u00e9s de fuertes aislados, s\u00f3lo se<\/p>\n<p>llevaron a cabo una m\u00ednima parte de \u00e9stas, pero que afectan a la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica del espacio que ocupa nuestro estudio.<\/p>\n<p>Entre ellas destacamos la construcci\u00f3n del Muro X, en 1878, y las primeras manzanas del primer barrio extramuros con el cont\u00f3 la ciudad, el barrio del Mantelete, desde 1880 a 1888.<\/p>\n<p>Por otro lado, los materiales acarreados por el r\u00edo hacen var\u00edar la fisonom\u00eda geogr\u00e1fica de la Ciudad. As\u00ed, en menos de un siglo, donde estaba el mar abierto aparece una playa denominada del Mantelete bajo las murallas del baluarte de San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Estas crecidas, los frecuentes intentos enemigos de entrar a las murallas utilizando los espacios nuevos, que las circundaban, as\u00ed como el peligro de derrumbe de la Torre de Santa B\u00e1rbara como consecuencia de la plantaci\u00f3n, por parte del enemigo, de ca\u00f1as para la desviaci\u00f3n intencionada del cauce, har\u00e1n que los ingenieros militares tengan como objetivo prioritario el proyecto de nueva desembocadura del r\u00edo del Oro.<\/p>\n<p>Este proyecto ser\u00e1 encargado, de nuevo, a Francisco Rold\u00e1n, pero efectuado por Francisco Arajol, y consistir\u00e1 en excavar el nuevo r\u00edo entre el Cerro de San Lorenzo y el del Tesorillo.<\/p>\n<p>En marzo de 1872 finalizan estas remodificaciones. Sin embargo, no tuvieron el \u00e9xito esperado, ya que desde estas fechas hasta la primera d\u00e9cada del siglo XX se producen graves inundaciones en los huertos, aneg\u00e1ndolos y produciendo, incluso, p\u00e9rdidas personales en la zona de las barracas del mantelete, teniendo que derribar, en varias ocasiones, partes del Muro X para el desag\u00fce del estancamiento, de m\u00e1s de un metro, de las aguas acumuladas en el interior.<\/p>\n<p>Otro aspecto a considerar de finales de este siglo es, el aumento significativo del n\u00famero de barracas, que se situar\u00e1n bajo las murallas de la Plaza de Armas. Con la creaci\u00f3n del nuevo barrio del Pol\u00edgono en 1888, se produce el desalojo de las barracas y su traslado a \u00e9ste. En el solar que queda, tras esta reubicaci\u00f3n se construyen las cuatro manzanas que hoy en d\u00eda permanecen cerca de la muralla. Esta situaci\u00f3n de prosperidad en la zona, har\u00e1n que surjan nuevos establecimientos tanto privados como militares.<\/p>\n<p>Esta zona del Mantelete tendr\u00e1 un papel fundamental en el desarrollo de los sucesos de la campa\u00f1a de Margallo, en 1893. El ej\u00e9rcito, al no tener alojamiento, se instalar\u00e1 en cuarteles provisionales con barracones de madera. Esto hizo que el barrio albergara los batallones de artiller\u00eda, el dep\u00f3sito de ganado (que se ubicar\u00eda en el espacio que hoy ocupa la plaza de Yam\u00edn Benarroch) y los almacenes de paja y le\u00f1a (emplazados en el espacio que ocup\u00f3 en su d\u00eda la estaci\u00f3n de autobuses).<\/p>\n<p>Ya en la \u00faltima d\u00e9cada del siglo XIX tuvo lugar el derrumbe de la luneta de Santa Isabel. Por mandato de la Junta de Arbitrios, en 1896, se edific\u00f3 en el solar resultante un Cuartel de la Guardia Civil para albergar una unidad de este nuevo cuerpo.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, se derribar\u00e1 el muro divisor del mantelete y en su lugar se establecer\u00e1 un mercado, con estructura de hierro, creado para la venta de productos de primera necesidad. Alrededor de \u00e9ste y a espaldas de la Casa Cuartel de la Guardia Civil, se trasladar\u00e1 el mercadillo de San Jorge, donde la anarqu\u00eda de los puestos, as\u00ed como lo pintoresco de los productos en venta crear\u00edan un verdadero zoco.<\/p>\n<p><strong>La nueva ciudad en el siglo XX<\/strong><\/p>\n<p>Analizaremos ahora las modificaciones que la zona de los huertos va a experimentar a lo largo del siglo XX, siglo en el que se produce el gran crecimiento urban\u00edstico, econ\u00f3mico y demogr\u00e1fico de la ciudad de Melilla.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1900 se levantar\u00e1, junto a la reciente Casa de la Guardia Civil, la que durante a\u00f1os fue una de las mejores casas de la ciudad, la Casa de Salama, que abrir\u00eda el camino a nuevas tipolog\u00edas arquitect\u00f3nicas. Este edificio de l\u00ednea cl\u00e1sica constituido por dos pisos, albergar\u00e1 a la Junta de Arbitrios hasta la creaci\u00f3n de la Junta Municipal en 1927.<\/p>\n<p>Uno de los acontecimientos clave en la expansi\u00f3n espacial de la nueva ciudad fue el derribo, a partir de 1911, de la muralla y la Torre de Santa B\u00e1rbara (cercanas al actual Banco de Espa\u00f1a). Hecho que comenz\u00f3 de manera simb\u00f3lica el rey Alfonso XIII en la visita que realiz\u00f3 en enero de ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Desde este punto se trazar\u00e1n las tres grandes v\u00edas que unen el Mantelete con los barrios exteriores, hoy convertidas en la avenida Juan Carlos I, la calle del General Marina y la avenida de la Marina Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Con la desaparici\u00f3n de las antiguas murallas, comienza la rotulaci\u00f3n de la plaza de Espa\u00f1a por el lado que afecta al cierre del barrio del Mantelete, materializ\u00e1ndose con la construcci\u00f3n en 1925 del Casino Militar.<\/p>\n<p>En esta fecha ya estar\u00eda pr\u00e1cticamente delimitado el contorno del espacio donde quedar\u00e1 ubicada la denominada, por aquel entonces, Plaza de los Carros.<\/p>\n<p>Su nombre alud\u00eda al hecho de alojarse en ella, durante a\u00f1os, los carros tirados por animales que realizaban portes entre el puerto y la ciudad. En 1940 la plaza tomar\u00e1 el nombre del alcalde Marfil Garc\u00eda, quien gobern\u00f3 la ciudad durante diferentes per\u00edodos entre 1936 y 1940.<\/p>\n<p>En ese mismo a\u00f1o se produce la demolici\u00f3n del Fuerte de San Miguel, para la construcci\u00f3n de la calle Pablo Vallesc\u00e1 (personaje clave en la construcci\u00f3n del barrio del Mantelete).<\/p>\n<p>En este enclave se edificar\u00e1 posteriormente el Hotel \u00c1nfora (1974), obra del arquitecto melillense Enrique Burkh\u00e1lter.<\/p>\n<p>En 1943, se aprueba la construcci\u00f3n de una estaci\u00f3n de autobuses para unir la ciudad de Melilla con las ciudades lim\u00edtrofes. Tras el anuncio de un concurso de proyectos, recae el fallo del mismo en el presentado por los arquitectos Antonio Cama\u00f1as y Octavio Baus (Fig. 9).<\/p>\n<p>Para la ubicaci\u00f3n de este edificio se negocia con el Ministerio de Obras P\u00fablicas la cesi\u00f3n de los terrenos que hoy ocupa la Junta de Obras del Puerto. Al no conseguirse estos, se llega al acuerdo de utilizar el espacio generado del derrumbe de los dep\u00f3sitos de la calle Santa B\u00e1rbara, a espaldas del Casino Militar y el terreno que ocupaba el mercado al aire libre y la estaci\u00f3n de carros.<\/p>\n<p>La obra fue finalizada en 1947 con la pavimentaci\u00f3n, colocaci\u00f3n de aceras y colectores de las calles adyacentes. En la d\u00e9cada de los setenta se producir\u00e1 el cierre de la estaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El abandono gradual de estos terrenos hizo que en 1990 se decidiera remodelar la plaza a trav\u00e9s de la construcci\u00f3n de una fuente de m\u00e1rmol, rodeada de bancos y farolas de hierro fundido, as\u00ed como de jardines y esculturas de hormig\u00f3n.<\/p>\n<p>Con esto, ya s\u00ed, quedar\u00e1 totalmente flanqueado el espacio resultante de todas las actuaciones urban\u00edsticas en la zona de la plaza del Alcalde Marfil Garc\u00eda (popularmente conocida como la de los Carros) anteriores a las intervenciones del arquitecto melillense Juan Judel (a partir de 2002), con cuya<\/p>\n<p>actuaci\u00f3n la plaza pasar\u00e1 a denominarse de las Culturas.<\/p>\n<p><strong>La actual Plaza de las Culturas<\/strong><\/p>\n<p>La plaza de las Culturas realiza una dif\u00edcil transici\u00f3n entre la parte antigua de la ciudad y el ensanche modernista, y m\u00e1s concretamente entre las murallas y la Plaza de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Estos elementos son los que provocan la direccionalidad tan acusada en la plaza, donde se establece un eje entre ambos elementos de referencia.<\/p>\n<p>El espacio ocupado por la Plaza de las Culturas se sit\u00faa en el barrio del General Larrea, al Este de la Ciudad de Melilla, aglutinando en uno solo tres espacios colindantes anteriores: los terrenos ocupados por la antigua estaci\u00f3n de autobuses, la Plaza Alcalde Mart\u00edn Garc\u00eda y la antigua casa cuartel de la Guardia Civil.<\/p>\n<p>Se ha hecho desaparecer los viales que exist\u00edan y conformaban estos espacios para ganar un precioso espacio peatonal en pleno centro de la ciudad. Estos terrenos se hab\u00edan convertido en una zona degradada y olvidada, situada en un lugar c\u00e9ntrico y privilegiado, entre las tramas de la ciudad antigua y la expansi\u00f3n de principios del siglo XX de la ciudad.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n realizada responde a dos premisas b\u00e1sicas: favorecer las visiones del recinto amurallado y propiciar una plaza que establezca un nexo de uni\u00f3n entre las zonas fortificadas y el ensanche que se desarrolla a partir de la Plaza de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Como referencia visual al nombre del nuevo espacio, Plaza de las Culturas, encontramos cuatro monolitos, que se sit\u00faan en el eje central de la plaza, a distancias iguales entre s\u00ed, lo que contribuye a subrayar la unidad del conjunto.<\/p>\n<p>Dicho eje se encuentra alineado con el callej\u00f3n situado entre el Banco de Espa\u00f1a y el Casino Militar, que sirve de esta manera de acceso escenogr\u00e1fico desde el ensanche modernista hacia el recinto amurallado, con la plaza como espacio de transici\u00f3n entre ambos espacios.<\/p>\n<p>Como ya hemos apuntado, el objetivo principal del proyecto era establecer un espacio lo m\u00e1s unitario posible desde el ensanche, traseras del Banco de Espa\u00f1a y del Casino Militar, hasta la muralla. Para favorecer la definici\u00f3n del nuevo recinto y reforzar su directriz hacia la muralla, se dispone un edificio lateral junto a la Avenida de la Alcazaba.<\/p>\n<p>Este minimiza el peso visual que el edificio \u00c1nfora impone sobre esta zona . Dicho edificio alberga en planta baja locales comerciales y en planta primera oficinas, resolviendo, de esta forma, no s\u00f3lo el realojo de los locales que exist\u00edan en el edificio antiguo, sino que adem\u00e1s se asegura el buen uso de la plaza y la contribuci\u00f3n a la financiaci\u00f3n del conjunto de la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar del aparcamiento subterr\u00e1neo que se proyecta, se han tratado de reducir, hasta donde ha sido posible, las superficies pavimentadas, disponiendo jardineras sobre la cubierta del parking. Dichas jardineras dispon\u00edan de olivos y distintos tipos de arbustos arom\u00e1ticos, siendo la totalidad de las plantas de car\u00e1cter mediterr\u00e1neo, subrayando con estos elementos la simbolog\u00eda del espacio.<\/p>\n<p>En la zona m\u00e1s cercana a la muralla se ha realizado un peque\u00f1o muro quebrado, que recuerda a un muro exterior a las murallas que exist\u00edan en el lugar anteriormente. Este muro bajo se ha realizado conforme a la forma de construcci\u00f3n de la \u00e9poca de las murallas, ataluzando intrad\u00f3s y extrad\u00f3s, ejecutado con ladrillos de tejar en esquinas y remates, y sillarejos intermedios. Cuenta con distintas aberturas a modo de ca\u00f1oneras, que permiten su recorrido.<\/p>\n<p>En la zona sur de la plaza y junto a este muro descrito anteriormente, se ha colocado una escultura de Miguel Berrocal. La zona que circunda esta pieza cuenta con un tratamiento en el pavimento diferente al resto de la plaza, donde se han dispuesto 19 cuadrados de granito, que simbolizan a las 17 comunidades aut\u00f3nomas, m\u00e1s Ceuta y Melilla, a modo de mapa abstracto de Espa\u00f1a .<\/p>\n<p>Las farolas de esta zona son desmontables para permitir la creaci\u00f3n de<\/p>\n<p>un \u00e1rea libre de mobiliario urbano. Este espacio di\u00e1fano de unos 1.500 m2 puede servir como lugar para representaciones al aire libre, con las murallas como tel\u00f3n de fondo.<\/p>\n<p>La piedra empleada en el revestimiento de los elementos verticales es del mismo tipo de la que conforma las murallas, con la intenci\u00f3n de que se integren en color y textura con las mismas, adquiriendo con el tiempo una p\u00e1tina caracter\u00edstica de este tipo de material.<\/p>\n<p>Todo el per\u00edmetro de la plaza cuenta con muros pantallas, pues el terreno no ten\u00eda la cohesi\u00f3n necesaria, en contra de lo que dictaban los estudios geot\u00e9cnicos realizados. Dado que adem\u00e1s el suelo del aparcamiento se encuentra casi dos metros bajo el nivel fre\u00e1tico del agua hubo que ejecutar<\/p>\n<p>micropilotes con una profundidad media de 12 m., que llegan hasta un estrato resistente, que anclan a este nivel el edificio y evitan que se vea afectado por la presi\u00f3n ascendente del agua subterr\u00e1nea.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n por plantas viene a estructurar el programa de necesidades.<\/p>\n<p>En la planta s\u00f3tano, se sit\u00faa el aparcamiento de autom\u00f3viles, con capacidad para 263 veh\u00edculos, que incluye algunos trasteros, adem\u00e1s de las l\u00f3gicas dependencias para instalaciones y aseos de uso p\u00fablico.<\/p>\n<p>La planta baja es la que estructura la intervenci\u00f3n, ya que en ella se sit\u00faa la plaza en s\u00ed, flanqueada por el edificio, donde se ubican unos locales comerciales.<\/p>\n<p>En la planta primera, sobre los locales comerciales, se han dispuesto espacios para oficinas.<\/p>\n<p>En la cubierta del edificio se han dejado previstos cuatro casetones para la ubicaci\u00f3n de la maquinar\u00eda de acondicionamiento de aire de locales y oficinas.<\/p>\n<p>Como resumen de la obra destacar la funci\u00f3n integradora de la plaza como nexo entre la ciudad antigua, las murallas, y el centro actual de la ciudad, el ensanche modernista, estableciendo un espacio neutro y ordenado, sin que domine sobre ambas tramas, y con una elecci\u00f3n de materiales cuidadosa que conjugan modernidad y tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>[Bibliograf\u00eda: Jes\u00fas S\u00e1ez Cazorla. Patrimonioculturalmelillense.blogspots.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Romano Funes. Juan Judel Carballa. Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica y urban\u00edstica de la demarcaci\u00f3n espacial de la Plaza de las Culturas de la Ciudad Aut\u00f3noma de Melilla. AKROS. Revista de Patrimonio, n\u00ba 6. Conserjer\u00eda de Cultura.2006][\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][us_grid post_type=\u00bbattachment\u00bb images=\u00bb8096,8097,8098,8099,8100,8101,8102,8103,8104,8105,8106,8107&#8243; items_quantity=\u00bb\u00bb items_layout=\u00bbgallery_default\u00bb type=\u00bbmasonry\u00bb columns=\u00bb4&#8243; img_size=\u00bbus_350_350_crop\u00bb overriding_link=\u00bbpopup_post_image\u00bb][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]El siglo XIX. 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