{"id":8724,"date":"2020-11-05T08:00:15","date_gmt":"2020-11-05T06:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/melillamonumental.es\/?p=8724"},"modified":"2025-06-22T12:44:01","modified_gmt":"2025-06-22T11:44:01","slug":"conociendo-nuestra-historia-el-alferez-sanz-y-el-fuerte-de-santiago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/melillamonumental.es\/ar\/conociendo-nuestra-historia-el-alferez-sanz-y-el-fuerte-de-santiago\/","title":{"rendered":"Conociendo nuestra historia El Alf\u00e9rez Sanz y el Fuerte de Santiago"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]La historia de Melilla est\u00e1 repleta de sucesos, de esas \u201cpeque\u00f1as historias\u201d que han ido conform\u00e1ndola con el paso de los siglos. De muchas de ellas da buena cuenta nuestro callejero.<\/p>\n<p>Hoy conoceremos una de ellas, la del alf\u00e9rez Sanz y sus hombres, que defendieron hasta la muerte el ya desaparecido Fuerte de Santiago en los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XVII.<\/p>\n<p>En junio de 2019 durante unas obras en la carretera de la Alcazaba afloraron los restos de uno de los muros de esta obra de fortificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A d\u00eda de hoy una calle del barrio del Pol\u00edgono sigue ostentando el nombre de este militar.<\/p>\n<p>El 7 de octubre de 1949 el entonces cronista oficial de la ciudad, publicaba un art\u00edculo en el que relataba lo acontecido a los defensores del fuerte de Santiago en aquella jornada del siglo XVII:<\/p>\n<p>\u201cSufr\u00eda Melilla, como toda Espa\u00f1a y sus Colonias, al finalizar el siglo XVII, las terribles consecuencias del manifiesto mal gobierno de los \u00faltimos Reyes de la Casa de Austria, que por negligencia o veleidades, tras dejar exhausta la Hacienda p\u00fablica, llevaban la Naci\u00f3n a pasos de gigante hacia el olvido de pasadas grandezas, sin \u00e1nimo apenas para reaccionar, viendo c\u00f3mo, en la antes poderosa Espa\u00f1a, comenzaba a ponerse el Sol.<\/p>\n<p>La penuria del Erario ven\u00eda a quebrantar , entre otras muchas cosas, el normal sostenimiento de nuestras posiciones de frontera, menguadas antes, es cierto, las m\u00e1s precisas atenciones del solar patrio. Los presidios o plazas avanzadas de \u00c1frica, insuficientemente atendidas a lo largo de aquel siglo, entraron en un casi absoluto olvido, quedando solo a sus Alcaides-Gobernadores y guarniciones, soportar estoicamente, en cumplimiento de la fe jurada, no ya la continua hostilidad de los fronterizos, sino penos\u00edsimos per\u00edodos de hambre y sed, faltos de bastimentos de guerra, incomunicados con la Pen\u00ednsula, sin esperanzas de ser atendidos en sus casi continuos mortificantes apuros.<\/p>\n<p>Por estas lamentables razones, las obras de defensa, ligera de Melilla, que ven\u00edan sufriendo m\u00e1s que por su escasa solidez y las inclemencias del tiempo, por los insistentes ataques del enemigo, perd\u00edan eficacia de d\u00eda en d\u00eda, con notoria cuenta de los moros, que siendo due\u00f1os de las alturas del Cubo (cerro en que hoy tienen asiento los fuertes de Victoria Grande y del Rosario), hac\u00edan dificil\u00edsima y peligrosa la vida de los moradores de la ciudad.<\/p>\n<p>Estim\u00e1ndose insuficientes para la conservaci\u00f3n de la Plaza las pobres defensas de la parte Noroeste del tercer recinto amurallado, por el lado en que se levantaba el Torre\u00f3n de \u201cCinco Palabras\u201d, llamado antes del \u201cVeedor\u201d, dispuso a fines de 1696 el Maestre de Campo Don Antonio de Z\u00fa\u00f1iga fuese construido un Fuerte de planta triangular, en punta de diamante, cuyo lado mayor deber\u00eda apoyarse sobre el borde occidental de la Ensenada de los Gal\u00e1pagos, que corresponde al punto medio de la l\u00ednea que forman la Torre de la Concepci\u00f3n (antiguo Observatorio Meteorol\u00f3gico) y el Fuerte de Victoria Chica, contando apoyar la ejecuci\u00f3n de estas obras- que duraron m\u00e1s de dos a\u00f1os pro causa de los repetidos ataques de que eran objeto- con el fuego de las bater\u00edas de Cortina Real, y de la Concepci\u00f3n alta y baja, mas el de mosqueter\u00eda del Torre\u00f3n de \u201cCinco Palabras\u201d.<\/p>\n<p>Apenas terminado el foso de piedra de este nuevo Fuerte, obra que a fuerza de pico abrieron nuestros gastadores; empezados los cimientos; colocados h\u00e1bilmente manteletes y pipas con arena para cubrir la infanter\u00eda, fue guarnecido, vi\u00e9ndose atacados violentamente la noche del 30 de abril de 1697 por las huestes del Pr\u00edncipe Muley Mohammed, hijo del Emperador Mulay Ismail, que regresaba de una correr\u00eda armada por Or\u00e1n juego de castigar a los moros que eran rebeldes en aquella regi\u00f3n. \u00a1Cre\u00edan f\u00e1cil los bereberes de la redonda dar victoriosa cima a este intento, protegidos de la caballer\u00eda del Sult\u00e1n, pensando hacedera la repetici\u00f3n de sus favorables sucesos de 1677 y 1679, en que lograron arruinar, tom\u00e1ndolos por asalto, nuestros Fuertes exteriores de San Lorenzo, San Francisco, Santo Tom\u00e1s de la Albarrada y San Pedro de la Cantera!&#8230;<\/p>\n<p>A poco de ser sonadas en aquella fecha las once de la noche baj\u00f3 la morisma desde las alturas del Cubo, precipit\u00e1ndose en alud sobre el nuevo Fuerte de Santiago, y de Extramuros, que guarnec\u00edan el Alf\u00e9rez Don Juan Sanz y 25 hombres m\u00e1s ,gente h\u00e1bil en el pelear, y dispuesta a no ceder en el empe\u00f1o.<\/p>\n<p>Tuvo la suerte el enemigo de hacer volar los dep\u00f3sitos de p\u00f3lvora del fuerte, ocasionando la muerte a doce de sus defensores, triste suceso que no logr\u00f3 amilanar a nuestros bravos, que siguieron en su denonada lucha, animados por el heroico Alf\u00e9rez melillense, hasta las cuatro de la madrugada, hora en que el enemigo, duramente castigado, comenz\u00f3 a retirarse, perseguido por el terrible fuego de mosqueter\u00eda y ca\u00f1\u00f3n que se les hac\u00eda desde las murallas de San Fernando en su frente del foso de los Carneros.<\/p>\n<p>Cuando el Maestre de Campo Don Domingo Canals y Soldevilla, seguido del sargento Mayor Don Diego Zazo, Capit\u00e1n de Caballos, Don Diego \u00c1lvarez de Perea y Capit\u00e1n de Infanter\u00eda Espa\u00f1ola Don Pedro del Castillo, salv\u00f3 al amanecer los doscientos metros que aproximadamente distaban el dicho Fuerte de Santiago del actual T\u00fanel de la Alcazaba, en la salida de los Gal\u00e1pagos, hallaron los fosos cubiertos de cad\u00e1veres enemigos, y montadas a\u00fan cinco escalas de asalto que usaran los moros; pero no recibi\u00f3 el honor de llegar a tiempo de felicitar al Alf\u00e9rez Don Juan Sanz, alma de la defensa, que cubierto materialmente de heridas se hab\u00eda mantenido en su puesto de combate, espada en mano hasta dar la vida por la Patria, resistiendo animoso siete brutales ataques al arma blanca, logrando su incomparable valor, que ni un solo enemigo llegase a poner pie en la d\u00e9bil fortaleza, tan bizarramente defendida.<\/p>\n<p>Esta resonante victoria se festej\u00f3 al d\u00eda siguiente- 1 de mayo de 1697, fiesta de San Felipe y Santiago- con grande fervor y regocijo, celebr\u00e1ndose oficios y serm\u00f3n a cargo de Fray Bartolom\u00e9 de Torrentera, Vicario de la Plaza, haciendo salvas reales toda la artiller\u00eda de la misma.<\/p>\n<p>Juan Antonio de Estrada, en su \u201cPoblaci\u00f3n General de Espa\u00f1a\u201d, impresa en 1748, al consignar este suceso dice: \u201cSe tiene por muy cierto en esta Plaza, que defendi\u00f3 el Fuerte, visiblemente, el Ap\u00f3stol Santiago que juraron vieron sobre un caballo blanco; cuyo milagro permanece pintado en un Cuadro de la Capilla que hay en este Fuerte; por cuyo motivo se le dio el nombre y advocaci\u00f3n del Santo cuando se acab\u00f3, gobernando Don Domingo de Canals y Soldevilla, bien conocido por la defensa que hizo a la Plaza de Badajoz el a\u00f1o 1705, cuando le pusieron sitio.<\/p>\n<p>Melilla rindi\u00f3 perenne homenaje a la feliz memoria del glorioso Alf\u00e9rez Sanz, dando su nombre a una de las calles de esta valerosa Ciudad, testigo del hero\u00edsmo e inmarcesibles virtudes militares de nuestra Raza\u2026\u201d<\/p>\n<p>El escritor melillense Juan Antonio de Estrada del siglo XVIII, en su obra Poblaci\u00f3n General de Espa\u00f1a y Presidios de \u00c1frica, hac\u00eda alusi\u00f3n tambi\u00e9n a este pasaje de la historia de Melilla:<\/p>\n<p>\u201c Defendieronla 22 hombres que se hallaban dentro, y el Alferez Don Juan Saez, que fue el unico que muri\u00f3 en la pelea. La artiller\u00eda de la plaza jug\u00f3 con metralla con mucho vigor, particularmente del torreon del Veedor, que llaman al presente Cinco palabras. Desistieron los enemigos al amanecer del empe\u00f1o, quedando el foso lleno de cuerpos muertos. Se tiene por muy cierto en la plaza lo defendi\u00f3 visiblemente el Apostol Santiago, que juraron algunos vieron sobre un caballo blanco; cuyo milagro permanece pintado en un cuadro de la Capilla que hay en este fuerte; por cuyo motivo se le dio el nombre y advocaci\u00f3n del Santo quando se acab\u00f3\u2026\u201d<\/p>\n<p>Gabriel de Morales, primer cronista oficial de la ciudad, en su obra Efem\u00e9rides de la historia de Melilla, hace tambi\u00e9n alusi\u00f3n a este suceso:<\/p>\n<p>\u201c La noche del d\u00eda \u00faltimo de Abril, que fue v\u00edspera de los gloriosos Ap\u00f3stoles San Felipe y Santiago, de este a\u00f1o 1697, avanzaron los moros siete veces con cinco escalas el fuerte nuevo que se est\u00e1 haciendo, llamado Santiago, que est\u00e1 extramuros, el cual ten\u00eda 25 hombres de guarnici\u00f3n, y de \u00e9stos no quedaron m\u00e1s de 12 que pudieran tomar armas, por haber volado las municiones que en dicho fuerte hab\u00eda: quedaron algunos volados y otros escalabrados de las pedradas que los moros arrojaban, y estos 12 defendieron el fuerte, sin permitir dejar entrar a ninguno de los moros que sub\u00edan en dichas escalas, y el mayor da\u00f1o que el enemigo recibi\u00f3 fue de la artiller\u00eda y mosqueter\u00eda de la Plaza, y comenzaron estos avances a las once de la noche referida y dur\u00f3 hasta las cuatro de la ma\u00f1ana, retir\u00e1ndose los moros con mucha p\u00e9rdida y sin lograr su intento, dej\u00e1ndose las escalas arrimadas a dicho fuerte; el foso y toda su circunvalaci\u00f3n amaneci\u00f3 regado de sangre y sembrado de destrozos de cuerpos, y de los nuestros no muri\u00f3 m\u00e1s de un alf\u00e9rez, que estaba por cabo de dicho fuerte, llamado D. Juan Sanz, vecino de esta Plaza de Melilla y casado en ella, y habiendo quedado la victoria por nuestra, se celebr\u00f3 aquel mismo d\u00eda de San Felipe y Santiago con mucho regocijo, haciendo salva real con toda la artiller\u00eda que tiene la Plaza, gobernando esta Plaza de Melilla el Maestre de Campo D. Domingo Canals y Soldevilla.\u201d<\/p>\n<p>[Bibliograf\u00eda: Juan Antonio de Estrada y Paredes. Poblaci\u00f3n General de Espa\u00f1a. Ciudad Aut\u00f3noma de Melilla. 1995<\/p>\n<p>Gabriel de Morales y Mendigutia. Efem\u00e9rides de la historia de Melilla (1497-1913). Ciudad Aut\u00f3noma de Melilla. UNED. 1992<\/p>\n<p>Miguel Villalba Gonz\u00e1lez. Colecci\u00f3n cartogr\u00e1fica de mapas, planos y dibujos de Melilla en el Archivo General de Simancas (1564\/1797). Ciudad Aut\u00f3noma de Melilla. 2012][\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][us_grid post_type=\u00bbattachment\u00bb images=\u00bb8729,8730,8731&#8243; items_layout=\u00bbgallery_default\u00bb type=\u00bbmasonry\u00bb columns=\u00bb4&#8243; img_size=\u00bbus_350_350_crop\u00bb overriding_link=\u00bbpopup_post_image\u00bb][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]La historia de Melilla est\u00e1 repleta de sucesos, de esas \u201cpeque\u00f1as historias\u201d que han ido conform\u00e1ndola con el paso de 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