Conociendo nuestro patrimonio La última rehabilitación de la Cámara de Comercio

Hace unos días publicábamos la historia de esta institución a través de la del edificio que durante bastante años albergó su sede.

Por una omisión involuntaria, no publicamos la última rehabilitación hecha por los arquitectos Jesús Mª Montero Sáez y Javier J. Moreno Martín.

En la obra titulada Cámara de Comercio de Melilla. Centenario de su Sede Social (1915-2015) publicado por la Fundación Melilla Ciudad Monumental en 2016, se hace referencia a la citada obra.

Con esta información quedaría pues más completa la información que aportamos sobre la Cámara de Comercio. Extraemos algunos fragmentos del artículo firmado por los arquitectos mencionados. A quienes deseen ampliar más conocimientos les invitamos a leer la obra citada:

“ Inspección inicial y encargo

El edificio de la Cámara de Comercio de Melilla, propiedad y actual sede de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de la ciudad, se rehabilita de forma integral para recuperar el estado degradado por el paso de los años y por la aparición de nuevas necesidades de espacio y reorganización de los usuarios. Es por eso por lo que se encarga el proyecto de rehabilitación al estudio de arquitectura “Montero y Moreno arquitectos”.

Durante la primera inspección del edificio, nos encontramos con una obra previa ya iniciada y que, por desavenencias con la anterior dirección facultativa, fue paralizada. De ahí que, al enfrentarnos al proyecto de rehabilitación del edificio, era necesario reconocer los pasos anteriores que se habían realizado, los trabajos de demolición ejecutados y paralizados, los elementos desaparecidos en el curso de los años y las transformaciones posteriores sufridas.

En los pasos previos a la realización del proyecto, reconocimos que antes de nuestra intervención, ya se había eliminado la cobertura principal a dos aguas del edificio, encontrándose la estructura “bajo cubierta” de cerchas de madera al aire. Al parecer, la cobertura estaba ejecutada con placas de fibrocemento con presencia de amianto, por lo que fue necesaria su retirada.

Además, a causa de la paralización de al menos un año, el edificio estuvo a la intemperie, sin cubierta, lo que produjo un avanzado estado de deterioro en la primera planta y escalera de la edificación.

Del mismo modo, se había demolido también, la construcción de planta segunda., Era en esta planta donde se encontraba una pequeña vivienda en la que residía el portero del edificio. Todavía podíamos reconocer en el pavimentado la solería de baldosín hidráulico original, aunque en un estado de degradación muy avanzado.

A esta vivienda se podía entrar desde la planta primera por una escalera de apenas 80 centímetros de anchura que ocupaba parte del patio de luces medianero con el Teatro Kursaal de Melilla. A ella se accedía desde la sala de la antigua presidencia, que contaba a su vez, con otro patio de luces en medianera.

En la planta primera, se habían demolido los tabiques divisorios de los antiguos despachos, quedando fundamentalmente los muros dobles de separación entre le núcleo de la escalera principal con el salón de actos y la antigua biblioteca/aula.

Desde el tramo de la planta primera del edificio, se reconocían los huecos de vidrieras laterales al núcleo de escalera, tres vanos por muro, sin carpintería y se encontraban mosaicos en vidrieras, no originales del edificio con logotipo de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación y con el escudo de la Ciudad de Melilla. Todo este núcleo o espacio presentaba importantes patologías por humedades, ya que se encontraba sin cubierta.

En el acceso por la planta baja, se observaba el estado deteriorado de la puerta principal del edificio, de madera, con partes afectadas en gran medida por la humedad. Presentaba un importante desnivel interior con el acerado de la vía pública, además de que no podía ser accesible debido a dos peldaños más en el hall de acceso o vestíbulo.

Existían importante humedades en el pórtico previo a la escalera donde, al igual que en los muros perimetrales de esta planta baja, las patologías eran muy importantes. Pese a las condiciones de deterioro por humedad, oxidación y desconchones, el aspecto de la escalera principal del edifico seguía transmitiendo majestuosidad al edificio.

En la planta baja se disponían dos grandes locales o estancias principales. Una primera destinada a oficinas de la Ciudad Autónoma de Melilla, y una segunda, con fachada principal a la Calle Pablo Vallescá, que era la antigua secretaría.

Fue fundamentalmente en este último donde se encontraron patologías importantes derivadas de la oxidación de los nervios de forjado y viguetas.

La planta se completaba con unos pequeños aseos localizados tras la escalera principal, junto al patinillo de escasas dimensiones que compartí medianera con el Teatro Kursaal.

También se reconocía una zona destinada a biblioteca, junto al otro patio del edificio, en él había humedades e importantes grietas y fisuras en el cerramiento del patio.

El edificio en conjunto mostraba en la fachada rotundidad, mediante una estética muy marcada con grandes pilastras verticales que unen las plantas primera y segunda. En detalle, presentaba una decoración floral de origen clásico que marcaba los vanos o huecos de fachada.

Sin duda es una de las obras maestras de D. Enrique Nieto y que destaca como ejemplo de arquitectura modernista que une el marcado vertical de elementos más característicos del secesionismo con la decoración floral o vegetal del modernismo figurativo.

Una vez inspeccionado el edificio, era importante que en el proyecto se contemplaran las soluciones para resolver los motivos por los que se habían originado las patologías. Para ello debíamos dar solución a problemas técnicos sin afectar al patrimonio.

Sumado a las patologías existentes en el edificio, la propiedad además, nos aportaba un programa donde solicitaba una ampliación del edificio debido a las nuevas necesidades de la Cámara, lo que obligaba a su vez, a reforzar el sistema estructural y cimentación del edificio. Este refuerzo se realizó en las zonas afectadas por la ampliación; pilares y muros de carga además del nuevo sistema de soporte de la cubierta ligera realizada con cerchas metálicas plantas que sustituían a las cerchas inclinadas de madera.

Una vez hecha la cubierta de la planta segunda, se realizaba la ampliación requerida, según las necesidades que demandaba la propiedad, así como la instalación de un ascensor.”

A continuación hace una breve descripción de la obra, así como los acabados, trabajos en fachadas y carpinterías, etc.

Finalizan su artículo sobre la rehabilitación de la Cámara de Comercio con las siguientes palabras:

“Con esta actuación se ha ampliado la vida útil del edificio, adaptándolo a los requerimientos actuales, tanto estructurales, como de accesibilidad a instalaciones, consolidando así su posición como edificio icónico en el ensanche modernista de Melilla.

Conscientes de la durabilidad de los materiales contemporáneos, esperamos que las futuras actuaciones a realizar conserven la sensibilidad aportada en esta rehabilitación que ha tratado de conservar en todo momento la esencia original del mismo, regalándole así a los ciudadanos la prolongación de su vida útil, en la que con toda seguridad, coexistirán las generaciones venideras.

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