Conociendo nuestro patrimonio Parroquia de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

Situada en el Barrio de Batería Jota, es obra del ingeniero Jorge Palanca y Martínez Fortún.

Consta de tres naves, siendo la central de mayor altura que las laterales. La puerta de entrada tiene un arco de medio punto rematado con una espadaña en la que existen tres campanas.

A continuación se accede a un atrio de reducidas dimensiones antes de entrar al templo.

Sobre esta parroquia, escribe Enrique Moya Casals:

“Con la desaparición de las barracas de pescadores, que se extendían sobre la playa de San Lorenzo, medida tomada siendo Presidente de la Junta Municipal de Melilla, el por muchos títulos y merecimientos, ilustre Don Cándido Lobera Girela, tomó un gran incremento el barrio llamado de Batería J, y como ampliación al mismo, en virtud de las facilidades que se daban a los ya mencionados pescadores y personal afectado en el traslado por la citada Junta Municipal de la Ciudad, se creó una nueva barriada con el nombre de Cabrerizas Bajas por su inmediación al fuerte que existía de este nombre, pues ya en la parte superior de esta zona de Melilla, estaba formado el casería de Cabrerizas Altas con mucha anterioridad.

A medida que se formaba el barrio de Batería J, y el más moderno de Cabrerizas Bajas, se construyó por la Junta de Arbitrios, que como se sabe, regía anteriormente a la Municipal, y ésta al actual Ayuntamiento, un hermoso edificio que tomó el título de Escuelas del Ave María: medida oportunísima, cuyos antecedentes alcanzan al año 1922, que por la Junta Parroquial de Acción Católica, se empezó a tratar de la necesidad apremiante de establecer en esta población las Escuelas del Ave María, bajo el mismo plan pedagógico del Padre Manjón.

En el mes de Noviembre del indicado año, se reunieron, el Vicario Eclesiástico y párroco de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, don José Casasola, en unión de los señores D. Juan Saco, D. Bernardo Bueno, D. Víctor Martínez Simancas y don Ramón Ortega Parra, para convenir el medio de llevar a cabo la creación de dichas Escuelas, locales y medios para su sostenimiento.

A partir de este momento se obtienen nuevas adhesiones para llevar a efecto tan laudable empresa, entre éstas la del presbítero don Ángel Fernández, don Justo Jiménez Ortoneda, don Julio Rodríguez y don Juan bueso García, consiguiéndose que el Grupo Escolar de Batería J, que estaba construyendo la Junta de Arbitrios, cuya presidencia ostentaba el general de brigada don Juan García Aldave, bajo planos del ingeniero de la misma, don Jorge Palanca, se adjudicase a la citada Junta Parroquial de Acción Católica, efectuándose la inauguración el día 2 de diciembre de 1923, y siendo bendecido por el Vicario de Melilla, Sr. Casasola, con asistencia de los señores que formaban ya el Patronato de dichas Escuelas y hemos mencionado anteriormente, así como de un numeroso público.

Debido a la incansable labor llevada a cabo por los señores, don José Casasola y don Ángel Fernández, viéndose asimismo el desarrollo de la obra tan eficaz y benemérita, se obtuvo de la repetida Junta de Arbitrios una subvención mensual de 125 pesetas, y otra de la Asociación General de Caridad, de 200, aparte de otras aportaciones, entre ellas, la de don Justo Jiménez Ortoneda, que contribuyó con la suma de 1.000 pesetas para el mobiliario y material escolar, nombrándose más tarde socios protectores, al Excmo. Sr. General García Aldave y a don Jorge Palanca, por el laudable interés con que acogieron todo lo relacionado con la creación de las Escuelas del Ave María.

Estas Escuelas fueron regidas hasta el año 1932, por los Hermanos de las Escuelas Cristianas-.

Durante los años 1935 y 1936, funcionaban las Escuelas Nocturnas de obreros, que con tanto fruto actuaron, a las que asistían unos trescientos. Estas se atendían por los Caballeros de las Conferencias de San Vicente de Paul y sacerdotes que estaban sirviendo a la Patria.

Anteriormente, en el año 1932, siendo Alcalde de Melilla don Miguel Bernardi, convirtieron la capilla en escuelas, los anteriormente citados Hermanos de las Escuelas Cristianas. Todo el mobiliario y efectos, así como la preciosa imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa, pasaron a la iglesia parroquial del Sagrado Corazón de Jesús, quedando aquella barriada sin culto, […] hasta que quedó de nuevo restablecido.

Los orígenes de la advocación de la Inmaculada, bajo el titulo singular de la Medalla Milagrosa, se deben a la Santa Catalina Labouré que, siendo religiosa novicia del Instituto de las Hijas de la Caridad, oyó la tarde del 18 de julio del año 1830, un sermón dedicado a la Santísima Virgen María.

… Melilla erigió templos a la Virgen de la Medalla Milagrosa, venerándose en la Capilla del Hospital de la Cruz Roja, en la de los Asilos de la Asociación General de Caridad, Iglesia del Hospital Militar, y como no podía ser menos al fundarse nuevas parroquias, una de ellas, la que motiva la presente descripción, fue dedicada a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, desde el 25 de diciembre de 1939, fecha en que el Rvdmo. Sr. Obispo de Málaga, firmó el decreto correspondiente, por el que la antigua Capilla del Ave María, es transformada en parroquia con el título y advocación citados.

La devota imagen de la Virgen, estuvo, como ya queda dicho, en la Iglesia del Sagrado Corazón, todo el período revolucionario, y fue retornada al templo donde hoy se venera (…) y siendo Alcalde de la Ciudad don José Marfil García, se hizo donación de la Capilla del Ave María y Escuelas, en debida restitución y con las formalidades oficiales del caso, al señor Vicario Eclesiástico, entonces, y en la actualidad Vicario General de la Diócesis y Deán de Málaga don Sebastián Carrasco Jiménez, según documento auténtico que consta en el archivo parroquial.

Cuando llegó a Melilla el Excmo. e Ilmo. Sr. D. Balbino Santos Olivera, en su primera visita pastoral, en noviembre del año 1936, fue nuevamente bendecida la Capilla, o más propiamente reconciliada, con arreglo al ritual de la Santa Iglesia para estos casos.

Rehabilitada para el culto la antigua Capilla del Ave María, comenzó igualmente por la Junta de Acción Católica, la actividad escolar y comedor infantil, enseñanza religiosa para jóvenes adultas, todo ello por las Religiosas de la Divina Infantita, hasta la creación de la Parroquia que volvieron dichas religiosas a su casa de la calle de Álvaro de Bazán.

En la Parroquia de la Virgen de la Medalla Milagrosa, un pequeño templo de reducidas dimensiones, muy a propósito a los primeros fines para los que fue destinado.

Se compone de una nave, en donde está instalado el altar mayor y otros retablos en el frontis y laterales; todo ellos sencillo, modesto y devoto, como lugar destinado al culto divino.

Hay varias dependencias adyacentes para los distintos fines de la labor pedagógica y se llevaron a efecto grandes reformas de ampliación de la capilla, para transformarla en iglesia de mayor capacidad, dadas las necesidades de tan pobladas barriadas de esta parte de Melilla.

Igualmente otras obras, que costeó espléndidamente, como la anterior apuntada, el Excmo. Ayuntamiento, para casa rectoral y demás necesidades.

Su primer párroco fue el presbítero don Juan Estrada.(…) Actualmente es cura propio de esta Parroquia el Rvdo. D. Matías Rojo”

Coincidiendo con la visita del Ilmo. Sr. Obispo de Málaga D. Balbino Santos en los últimos días de diciembre de 1939, se procedió a la consagración de esta parroquia.

El día 3 de enero de 1940, El Telegrama del Rif recogía dicha noticia:

“Constitución de la Parroquia de Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa

En la mañana de ayer, a las ocho, como estaba anunciado. S.E. Rvdma. dijo Misa de Comunión en la capilla del Ave María, sede de la nueva Parroquia, asistiendo a ella numerosísimos fieles que con los niños que habían de ser confirmados, llenaban por completo el templo.

La Misa, que fue rezada, la armonizó un escogido coro, que cantó con sumo gusto preciosos motetes. Llegado el momento de la Comunión, se acercaron a la Mesa Eucarística gran parte de los fieles que asistían y centenares de niños.

Finalizado el Santo Sacrificio, S.E. dirigió su autorizada pastoral palabra a los feligreses, felicitándoles por la constitución de la nueva Parroquia.

Un nuevo hogar tenéis- dijo- en [la que] el párroco será vuestro confidente, vuestro consejero, vuestro guía que os proporcionará todos los beneficios y gracias de la Santa Madre Iglesia.

Un hogar puesto bajo la advocación de Nuestra Señora, en su título de la Medalla Milagrosa que, como veis, tiene bajo sus plantas a la Serpiente infernal, significando que al dar a luz a un Hijo-Dios, que satisfizo a la Justicia del padre, nos liberó de la muerte eterna; y de cuyas manos parten rayos benéficos que representan las innumerables gracias que Dios distribuye al género humano por su mediación.

Termina S.E. su inspirada y elocuentísima oración, exhortando a la imitación de las virtudes de la Madre, bajo cuya protección nos pone.

A las diez tuvo lugar la administración del Santo Sacramento de la Confirmación a unos 500 niños de aquella barriada.

S.E. asistido del Sr. Vicario Eclesiástico; del Padre encargado de la Parroquia, del familiar de S.E. Padre [Corchón] ; del párroco de San Agustín, Padre Marcos y del padre Belmonte, inicia la ceremonia con la plática litúrgica, explicación del Sacramento..

La administración del Sacramento, terminó muy meditada la mañana. Fueron padrinos don Benito Mira y doña Dolores Muñoz de Zea.”

El cronista oficial de la ciudad, Antonio Bravo Nieto en su obra La construcción de una ciudad europea en el contexto norteafricano dedica unas líneas a esta iglesia:

“Ya en los años veinte, se desarrollaron nuevos modelos historicistas en la erección de templos; este fue el caso de la iglesia del Ave María en Batería Jota, proyecto del ingeniero militar Jorge Palanca y Martínez Fortún en 1923; en la fachada, este ingeniero adoptó un lenguaje cercano a las formas clásicas, que lo acercaban a algunas obras del barroco andaluz más sobrio.

En el pórtico se abría el vano principal de medio punto entre pilastras cajeadas con azulejos, sobre la que se elevaba un alero y otro cuerpo como hornacina con pequeño frontón sobre pilastras y arco central.”

Salvador Gallego Aranda, doctor en Historia del Arte, recoge en su obra Enrique Nieto en Melilla: la ciudad proyectada una reseña sobre la labor realizada por este ingeniero en la parroquia de la Medalla Milagrosa. A él se debe el proyecto de reformas de la capilla fechado en febrero de 1940 por un importe de 6.135,10 pesetas. Posteriormente en agosto de 1946 lleva a cabo el proyecto de reparaciones de la prolongación de la escalinata del Altar Mayor y en octubre del mismo año las reformas del propio Altar por un valor de 1.500 pesetas.

[Bibliografía: Enrique Moya Casals. Melilla piadosa y tradicional. 1954.

Antonio Bravo Nieto. La construcción de una ciudad europea en el contexto norteafricano. Universidad de Málaga. 1996.

Salvador Gallego Aranda. Enrique Nieto en Melilla: la ciudad proyectada. Universidad de Granada. UNED (Melilla). 1996.]

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