{"id":7934,"date":"2020-05-14T08:00:07","date_gmt":"2020-05-14T06:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/melillamonumental.es\/?p=7934"},"modified":"2025-06-22T13:29:14","modified_gmt":"2025-06-22T12:29:14","slug":"conociendo-nuestro-patrimonio-parque-hernandez-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/melillamonumental.es\/en\/conociendo-nuestro-patrimonio-parque-hernandez-ii\/","title":{"rendered":"Conociendo nuestro patrimonio Parque Hern\u00e1ndez (II)"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]Francisco Saro Gandarillas, estudioso de la historia local, en su obra Estudios Melillenses, dedica un cap\u00edtulo al Parque Hern\u00e1ndez y su historia:<\/p>\n<p>\u201c Sobre lo que a\u00f1os antes hab\u00eda sido el viejo cauce del r\u00edo de Oro se hab\u00edan vertido las tierras extra\u00eddas del nuevo, form\u00e1ndose una irregular explanada que las unidades militares aprovechaban para campo de instrucci\u00f3n y el vecindario para arrojar los desechos.<\/p>\n<p>El campo se extend\u00eda entre la carretera de Mazuza y la que por la calera de Ingenieros se dirig\u00eda a Cabrerizas, ambas iniciadas en la puerta del campo, salida del Mantelete. La explanada fue utilizada como campo de instrucci\u00f3n durante treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p>A mediados de 1899 llega a Melilla el nuevo comandante general don Venancio Hern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez, hombre de corta rese\u00f1a biogr\u00e1fica pero al que podemos juzgar por las iniciativas salidas de su sensibilidad. Entre ellas destaca la creaci\u00f3n de un gran parque forestal en los terrenos del antiguo campo de instrucci\u00f3n, idea claramente in\u00e9dita y que con su realizaci\u00f3n quedaba plantado el futuro trazado de la ciudad en expansi\u00f3n.<\/p>\n<p>En noviembre de ese mismo a\u00f1o el general Hern\u00e1ndez asume la presidencia de la Junta de Arbitrios, ayuntamiento \u201csui generis\u201d que rigi\u00f3 el municipio melillense hasta 1927, formado por militares y civiles de la plaza.<\/p>\n<p>Al a\u00f1o siguiente encomienda al ingeniero militar don Vicente Garc\u00eda del Campo la formaci\u00f3n de un proyecto de parque en tri\u00e1ngulo formado por las carreteras de Mazuza y Cabrerizas teniendo como base el cerro de Santiago.<\/p>\n<p>El proyecto era ambicioso si tenemos en cuenta las dificultades del terreno y la poblaci\u00f3n a quien iba destinado, de apenas seis mil almas. Apenas un a\u00f1o m\u00e1s tarde el inicio de las obras el parque estaba pr\u00e1cticamente terminado.<\/p>\n<p>En un principio solamente forestal, no exist\u00edan zonas ajardinadas, \u00fanicamente \u00e1rboles de especies diversas, algunas de imposible aclimataci\u00f3n, por lo que hubo permanentes cambios de aquellas pues el terreno estaba mal dotado para la supervivencia de plantas venidas de fuera.<\/p>\n<p>Junto al parque se instal\u00f3 un vivero (en lo que hoy es calle del teniente coronel Segu\u00ed y terrenos de la Junta del Puerto), vivero que permaneci\u00f3 hasta 1919 en que se trasladaron al espacio previsto para parque escolar de lae Escuelas Graduadas en lo que hoy es Instituto Leopoldo Queipo y edificio de la AHS.<\/p>\n<p>El 18 de mayo de 1902 quedaba inaugurado el paque con el nombre oficial de Parque Hern\u00e1ndez, el mismo d\u00eda que se inauguraba tambi\u00e9n la nueva plaza de toros de la derecha del r\u00edo de Oro conmemorando con ambas inauguraciones la mayor\u00eda de edad del rey Alfonso XIII.<\/p>\n<p>Desde el principio el parque fue muy bien acogido por la poblaci\u00f3n melillense. El contraste, con toda l\u00f3gica, debi\u00f3 ser formidable. Hasta entonces la poblaci\u00f3n utilizaba como humilde remedo de parque el Huerto de las Ca\u00f1as, a la derecha del r\u00edo, situado en lo que hoy es Cuartel del General\u00edsimo, lugar de peregrinaci\u00f3n en los d\u00edas festivos pero evidentemente demasiado lejano y como consecuencia demasiado inseguro, aun contando con la protecci\u00f3n del fuerte de Camellos.<\/p>\n<p>El nuevo parque desplaz\u00f3 como era de esperar las actividades l\u00fadicas de la plaza. Fiestas patronales y carnavales, anteriormente celebradas en la Marina, tuvieron que repartirse entre ambos lugares, y definitivamente, al instalarse las v\u00edas del ferrocarril para la construcci\u00f3n del puerto en el paseo del muro X, las festividades quedaron centradas exclusivamente en el parque.<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas el paseo central se constitu\u00eda en eje de los festejos levant\u00e1ndose casetas, instal\u00e1ndose juegos y cuca\u00f1as, salpic\u00e1ndose aqu\u00ed y all\u00e1 de puestecitos de chucher\u00edas para los ni\u00f1os, e indefectiblemente visto en todas parte el vendedor de la \u201ccuaja\u00edta\u201d, refresco t\u00edpico veraniego hasta que el helado fue acabando poco a poco con \u00e9l.<\/p>\n<p>Los organismos militares y civiles rivalizaban en la construcci\u00f3n de sus casetas, entre las que nunca faltaban las del Casino militar y del Casino Espa\u00f1ol; las casetas del Parque Hern\u00e1ndez fueron espect\u00e1culo obligado durante bastantes a\u00f1os y hoy parece que se vuelve a recuperar la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>En el mismo a\u00f1o de la inauguraci\u00f3n se autoriza la construcci\u00f3n del barrio de Alfonso XIII, comenz\u00e1ndose a levantar en terrenos tomados al Parque Hern\u00e1ndez, quien, de esta forma, pierde un tercio de su extensi\u00f3n original, es decir, la parte comprendida entre la calle de Sotomayor y la de Isabel la Cat\u00f3lica. Tambi\u00e9n por el Este, al cederse a la JOP terrenos para la construcci\u00f3n del nuevo puerto, los viveros pierden parte de su extensi\u00f3n.<\/p>\n<p>De esta forma, el parque queda reducido a sus dimensiones actuales m\u00e1s una rotonda situada en la base frente a la calle Carlos de Arellano, rotonda que fue eliminada, seg\u00fan creo, durante la Rep\u00fablica, no sin grandes protestas por parte de la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>Con sus nuevas dimensiones el parque tomaba ciertamente una forma similar a la de un ca\u00f1\u00f3n antiguo, lo cual no significa, tal como se suele creer en Melilla, que fuera un homenaje al general Hern\u00e1ndez como artillero, pues el general pertenec\u00eda al Arma de Infanter\u00eda.<\/p>\n<p>Si bien el parque era lugar habitual de paseo diurno la falta de luz y, sobre todo, la falta de seguridad por la carencia de vigilancia hac\u00edan desaconsejable su utilizaci\u00f3n por la noche, siendo rato el que se arriesgaba a utilizarlo en aquellas horas, ni siquiera como lugar de paso para el barrio de Alfonso XIII, utiliz\u00e1ndose para ello la carretera del Buen Acuerdo a la derecha del mismo\u2026<\/p>\n<p>El parque fue, as\u00ed mismo, testigo de los primeros pinitos deportivos en Melilla, al menos de forma organizada. Sucedi\u00f3 all\u00e1 por 1905. La poblaci\u00f3n ten\u00eda ya una cierta entidad, por lo que la formaci\u00f3n de un club deportivo se estaba haciendo esperar. Lo chocante fue que la iniciativa partiera del elemento femenino de la ciudad, si tenemos en cuenta que para la opini\u00f3n p\u00fablica las actividades deportivas eran consideradas m\u00e1s bien cosa de adanes que de evas, por lo que no estaba bien visto que las mujeres dedicaran sus esfuerzos a estos menesteres.<\/p>\n<p>As\u00ed y todo, y entre la rechifla de los hombres que no les auguraban un brillante porvenir, las entusiastas f\u00e9minas fundan el Melilla Sporting Club con el apoyo solitario e incomprendido del capit\u00e1n de Administraci\u00f3n Militar don Antonio Pezzi quien, al parecer, ten\u00eda confianza en el impulso de las activas se\u00f1oras.<\/p>\n<p>La Junta concedi\u00f3 a la neonata sociedad un trocito del parque al final del mismo, frente a lo que hoy es Comandancia General, entonces pabellones militares.<\/p>\n<p>As\u00ed comenz\u00f3 la pr\u00e1ctica del \u201csport\u201d en Melilla. En un principio solo a base de \u201clawn tennis\u201d y \u201cskating\u201d, las actividades deportivas entusiasmaban a la primera se\u00f1ora de Tur quien exclamaba, con rara habilidad po\u00e9tica:<\/p>\n<p>Dios mio, est\u00e1 Melilla<\/p>\n<p>lo mismo que London<\/p>\n<p>pues funda sociedades<\/p>\n<p>y se entrega al sport<\/p>\n<p><strong>El Parque en El Telegrama del Rif<\/strong><\/p>\n<p>En varias ocasiones el Parque Hern\u00e1ndez fue protagonista de alg\u00fan art\u00edculo en el que fuera durante muchos a\u00f1os el diario local de Melilla. He aqu\u00ed una peque\u00f1a muestra de ello:<\/p>\n<p>SINFON\u00cdA SENTIMENTAL<\/p>\n<p>LOS DOMINGOS DEL PARQUE<\/p>\n<p>Mac-Ferland<\/p>\n<p>El Telegrama del Rif de 15 de abril de 1918<\/p>\n<p>En estas ma\u00f1anas de domingo abrile\u00f1o, claras y luminosas, el parque ciudadano con sus palmeras enanas y sus parterres floridos, se viste de galas y se tupe de colores.<\/p>\n<p>Suena la greguer\u00eda fr\u00edvola de voces alocadas y la gayas notas de los trajes primaverales que ponen en el parque urbano un comentario de optimismo y de alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Pese a uno y a otra, esas ma\u00f1ana de domingo abrile\u00f1o en que el astro padre brilla de manera diferente, tienen un hondo sentimentalismo de huerto provinciano, de novia ingenua y algo sosita.<\/p>\n<p>Las notas de la banda militar, a trav\u00e9s de la tupida red fragante de las acacias, llegan amortiguadas y so\u00f1olientas como m\u00fasica de salterio o de clave \u00edntimo y sonoro. Si acaso la estridencia de unos trompetazos pone en el ambiente una nota brutal que no rima bien con el ensue\u00f1o sentimental que se va tejiendo.<\/p>\n<p>Por el centro del paseo y por los perfumados andenes laterales, la ara\u00f1a azul de lo madrigalesco tiende su tela sutil y teje y desteje la canci\u00f3n eterna de los amores.<\/p>\n<p>Las risas frescas de las tobilleras de ojos de incandescencia, se mezclan con los estridores rotos de gargantas que- \u00a1ay!- en tiempos fueron torneadas y espl\u00e9ndidas.<\/p>\n<p>Los esp\u00edritus de Venus, Apolo y el perverso Anacreonte, saltan en libertad como tiernos recentales y la canci\u00f3n absurda y milenaria de que est\u00e1 saturado el divino \u201cCantar de los cantares\u201d, parece l\u00f3gica y natural al rimar con el ambiente cohibido, provinciano e inocente del jard\u00edn.<\/p>\n<p>\u00a1Ma\u00f1anitas del parque, de domingo abrile\u00f1o, claras y luminosas, en las que tanto se miente, y tanto se promete y tanto se olvida, benditas se\u00e1is, porque a vuestro socaire nacen ilusiones, se avivan rescoldos y se cursa el arte divino de la maledicencia!<\/p>\n<p>Decididamente habemos menester de una novia ingenua, dulce apacible que sea un oasis de paz y de sosiego en esas ma\u00f1anas tranquilas y provincianas, en las que la abulia se adentra y el cobrador hosco os cobra la silla.\u201d<\/p>\n<p>PAVOS REALES EN EL PARQUE<\/p>\n<p>El Telegrama del Rif de 29 de abril de 1920<\/p>\n<p>Por iniciativa loable del General Monteverde, muy pronto vendr\u00e1 a ser gala de nuestro hermoso Parque una veintena de pavo reales.<\/p>\n<p>Los bellos animales lucir\u00e1n el espl\u00e9ndido plumaje \u00edndico entre la fronda y ser\u00e1n un encanto m\u00e1s que a\u00f1adir a los que el paseo ofrece, con sus cambiantes verdes y viol\u00e1ceos, salpicados de oro y sus airosos penachos.<\/p>\n<p>Hasta tal punto se tiene fe en la cultura de este pueblo, que no se vacila en llevar pavos reales al Parque, y por el contrario, se tiene la seguridad de que ellos han de ser tan respetados, como admirados.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n ciudadana de grandes y chicos se patentiza en realidades como las que se ofrecen en el Parque de Mar\u00eda Luisa de Sevilla y en el Retiro del Madrid, donde los que gustan del apacible deleite de los jardines, encuentran a su disposici\u00f3n libros que los municipios han colocado sin guardianes ni defensa de ninguna especie. Al alcance de todas las manos est\u00e1n y ni desaparecen ni sufren da\u00f1o.<\/p>\n<p>Tal ha de ocurrir aqu\u00ed, ello es de esperar, con los pavos reales del Parque Hern\u00e1ndez que se confiar\u00e1n al buen gusto del vecindario, a su cultura, para mayor delicia de ese lugar que es honra de Melilla.<\/p>\n<p>Las preciosas aves andar\u00e1n en completa libertad y bien seguro es que como flores vivientes, s\u00f3lo servir\u00e1n para recreo y nunca motivo de actos que no estar\u00edan a tono con la correcci\u00f3n de nuestros h\u00e1bitos urbanos.<\/p>\n<p>Vengan, pues, a la fronda del Parque los pavos fastuosos para abrir en abanico sus colas irisadas al sol.<\/p>\n<p>[Bibliograf\u00eda Juan A. Gonz\u00e1lez Garc\u00eda, Carmen Enrique Mir\u00f3n. Paseos bot\u00e1nicos por la ciudad de Melilla. GEEP Ediciones.2010<\/p>\n<p>Francisco Saro Gandarillas.Estudios melillenses. Notas sobre urbanismo, historia y sociedad en Melilla. Ciudad Aut\u00f3noma de Melilla. 1996][\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][us_grid post_type=\u00bbattachment\u00bb images=\u00bb7951,7952,7953,7954&#8243; items_quantity=\u00bb\u00bb items_layout=\u00bbgallery_default\u00bb type=\u00bbmasonry\u00bb columns=\u00bb4&#8243; img_size=\u00bbus_350_350_crop\u00bb overriding_link=\u00bbpopup_post_image\u00bb][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]Francisco Saro Gandarillas, estudioso de la historia local, en su obra Estudios Melillenses, dedica un cap\u00edtulo al Parque Hern\u00e1ndez y 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