{"id":8148,"date":"2020-06-11T08:00:08","date_gmt":"2020-06-11T06:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/melillamonumental.es\/?p=8148"},"modified":"2025-06-22T13:02:14","modified_gmt":"2025-06-22T12:02:14","slug":"conociendo-nuestro-patrimonio-la-plaza-de-espana-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/melillamonumental.es\/en\/conociendo-nuestro-patrimonio-la-plaza-de-espana-i\/","title":{"rendered":"Conociendo nuestro patrimonio La Plaza de Espa\u00f1a (I)"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]Lugar de indescriptible belleza no solo por los edificios modernistas, en su mayor parte proyectados por Enrique Nieto, sino tambi\u00e9n por los jardines centrales que a\u00f1aden frescura a la zona.<\/p>\n<p>Mucho se ha escrito sobre su urbanizaci\u00f3n y trazado. Veamos algunas de estas publicaciones:<\/p>\n<p>Comenzaremos por el historiador Francisco Saro Gandarillas, y lo publicado por \u00e9l en su obra Estudios melillenses:<\/p>\n<p>\u201cAntes de finalizar la construcci\u00f3n del nuevo barrio de Reina Victoria (hoy H\u00e9roes de Espa\u00f1a), se vio la necesidad de urbanizar el terreno existente entre el Parque Hern\u00e1ndez y el barrio del Mantelete. Este \u00faltimo penetraba en los terrenos del antiguo campo de instrucci\u00f3n de la plaza rompiendo la armon\u00eda del solar que sin duda alguna hab\u00eda de estar destinado a ser una gran plaza por su propia situaci\u00f3n: punto de arranque de las carreteras que enlazaban la puerta de Santa B\u00e1rbara, de entrada al Mantelete, y los barrios del Buen Acuerdo (hoy General G\u00f3mez Jordana), Pol\u00edgono y Triana (este \u00faltimo englobado hoy en el Industrial).<\/p>\n<p>La muralla de Santa B\u00e1rbara que desde el extremo sur del Muro X atravesaba el terreno hasta la torre de Santa B\u00e1rbara (situada en un punto 30 metros por delante del actual Banco de Espa\u00f1a), imped\u00eda la construcci\u00f3n de esa plaza-centro que rara es la ciudad que no conserva como punto de arranque de su expansi\u00f3n urbana.<\/p>\n<p>Este terreno estaba ocupado por los restos del antiguo cauce que malamanente sujetaba las aguas procedentes del barranco del Pol\u00edgono y arroyos contiguos, algunas barracas de cantinas y comercios y el barrac\u00f3n del antiguo Cinemat\u00f3grafo Moderno del se\u00f1or Salinas, alquilado por Administraci\u00f3n Militar por necesidades de la Campa\u00f1a de 1909.<\/p>\n<p>La Junta de Arbitrios, lo entendi\u00f3 as\u00ed, y encarg\u00f3 a Jos\u00e9 de la G\u00e1ndara, capit\u00e1n de Ingenieros y, a su vez, ingeniero de la Junta, la confecci\u00f3n de un proyecto de Plaza, como consecuencia de lo cual, en 1910 se daba a conocer un ambicioso Plan de Urbanizaci\u00f3n, englobado dentro del Plan General de Urbanizaci\u00f3n de la ciudad, en el que se contemplaba la formaci\u00f3n de lo que hoy es la gran Plaza de Espa\u00f1a, punto caracter\u00edstico de Melilla y, sin duda, lugar destacado para el visitante de la ciudad.<\/p>\n<p>Es el Plan de Jos\u00e9 de la G\u00e1ndara se preve\u00eda una plaza de 180 metros de di\u00e1metro; sin embargo, y aunque el propio Rey Alfonso XIII derribaba por su propia mano, en enero de 1911, la primera piedra de la muralla de Santa B\u00e1rbara, el plan De la G\u00e1ndara queda en suspenso.<\/p>\n<p>Antes de poner en pr\u00e1ctica el plan posterior que dar\u00eda lugar a la ejecuci\u00f3n de la gran plaza, la Junta de Arbitrios, en sesi\u00f3n de junio de 1912 acord\u00f3 dale el nombre de Plaza de Espa\u00f1a. Para que no se perdiera el nombre con que los melillenses de la \u00e9poca conoc\u00edan el lugar de asiento, la Junta dio el nombre de Santa B\u00e1rbara a la calle que enlazaba el Mantelete con la iglesia en construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Poco dur\u00f3 este nombre, pues al ser asesinado el se\u00f1or Canalejas ese mismo a\u00f1o, la Junta decidi\u00f3 poner su nombre a la calle anterior desde el primero de enero de 1913 y bastantes a\u00f1os m\u00e1s tarde fue cambiado por el de Ej\u00e9rcito Espa\u00f1ol con que se le conoce hoy d\u00eda.<\/p>\n<p>Olvidado ya el proyecto anterior, el 18-1-1913 se aprueba un nuevo proyecto. En \u00e9ste la plaza se reduc\u00eda a 170 metros de di\u00e1metro, plane\u00e1ndose un jard\u00edn central, aceras intermedias y amplias aceras de 10 metros rodeando la plaza. Como \u00e1rboles de adorno, los mismos que hoy, vemos diseminados por algunas calles y jardines, el \u201cficus alba\u201d. Tambi\u00e9n hab\u00eda previsto kiosko y evacuatorio. La plaza deb\u00eda estar rodeada, adem\u00e1s de por los edificios ya construidos, n\u00fameros 1 y 2 de la Avenida, por otros edificios oficiales.<\/p>\n<p>Sorprendentemente el proyecto se llev\u00f3 a cabo esta vez, y digo sorprendentemente porque en Melilla no era habitual que los proyectos se terminaran ni a\u00fan que comenzaran. El kiosko de peri\u00f3dicos fue arrendado por el se\u00f1or Boix, quien en aquella \u00e9poca ten\u00eda una librer\u00eda en la calle Prim, el Postal Moderno. Lo \u00fanico que lleg\u00f3 a hacerse como se plane\u00f3, fue la construcci\u00f3n, en los solares desocupados, de los edificios oficiales, pues se pens\u00f3 construir la nueva casa de la Junta de Arbitrios (en la casa de Salama desde el a\u00f1o anterior) en le solar hoy ocupado por el Casino Militar, y la nueva Comandancia General en el solar en el que actualmente se encuentra el Ayuntamiento.<\/p>\n<p>El d\u00eda 22 de abril de 1913 comienzan los trabajos y el 23 de enero de 1914 quedaban terminados.<\/p>\n<p>En consonancia con la nueva plaza hubo de levantarse el cierre del Parque Hern\u00e1ndez, tal como se conserva hoy d\u00eda, cuya entrada de siller\u00eda y muro de mamposter\u00eda y verja se hizo en ese mismo a\u00f1o, al mismo tiempo que el bar de la entrada, propiedad de la Junta de Arbitrios, el \u201cGambrinus\u201d, muy distinto del actual, y conocido por muchos melillenses como \u201cPreferido\u201d.<\/p>\n<p>Los n\u00famero 1 y 2 de la Avenida, levantados despu\u00e9s de la aprobaci\u00f3n del Plan de Urbanizaci\u00f3n de Jos\u00e9 de la G\u00e1ndara, por el que se autorizaba hasta tres pisos de construcci\u00f3n. Para edificar el primero hubo de derribarse el anterior de David Melul, de planta baja y un piso que no estaba alineado con respecto a la plaza.<\/p>\n<p>En el lugar que hoy ocupa el pol\u00e9mico cine Monumental vemos el teatro Alfonso XIII, sucesor del antiguo teatro de verano, teatros desmontables, precarios, pero que sin duda contribuyeron a hacer de Melilla lo que un contempor\u00e1neo afirmaba de la ciudad: capital cultural del norte de \u00c1frica.<\/p>\n<p>El Casino Militar, cuya primera piedra coloc\u00f3 el general Silvestre en la nochevieja del a\u00f1o 1920, no se terminar\u00eda hasta 1934, y en el solar que actualmente ocupa el Ayuntamiento se instalar\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde el Parque de Recreo de aquel, hasta el a\u00f1o de 1941 en que se puso la primera piedra de la nueva casa municipal.<\/p>\n<p>Como consecuencia del proyecto de monumento al Ej\u00e9rcito de \u00c1frica, pesado al rechazar el general Marina que se levantara una estatua en su memoria, el d\u00eda 16 de agosto de 1927, el general Sanjurjo coloca la primera piedra y cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde quedaba levantado el monumento y transformada la plaza a su estado actual.<\/p>\n<p>En Cuadernos para la Historia de Melilla, escribe tambi\u00e9n sobre la Plaza de Espa\u00f1a Mart\u00edn Gal\u00e1n Herrero:<\/p>\n<p>\u201cEste itinerario sentimental, iniciado en el barrio del Mantelete, se acerca, paso a paso, al centro de la ciudad. Cr\u00f3nicas estas sin pretensiones literarias, ecos de impresiones visuales y emotivas que, al ser recordadas, les pone el coraz\u00f3n unas gotas de nostalgia y poes\u00eda.<\/p>\n<p>Entrando desde el puerto hacia el centro de la ciudad, el primer asombro de quien visita Melilla, es la amplitud y belleza de la plaza de Espa\u00f1a, hoy remodelada con acierto y buen gusto y enriquecida con edificios de bella arquitectura.<\/p>\n<p>Mucho ha cambiado esta hermosa plaza desde aquellos memorables a\u00f1os veinte que la convirti\u00f3, durante una d\u00e9cada, en un gran carroussel comercial que giraba impulsado por las peripecias y necesidades de la guerra del Rif. Entonces, la parte derecha de la plaza, entrando desde el Muelle Becerra y a partir de los barracones de La Remonta de la calle Duque de Almod\u00f3var hasta donde hoy se encuentra el Banco de Espa\u00f1a, estaba limitada al borde interior de la ancha acera por una alta empalizada compuesta de paneles de madera, empalizada que ocultaba un vasto terreno cubierto de yerbajos, un solar que limitaba con la explanada del mercado al aire libre y las dependencias bajas del cuartel del Regimiento del Caballer\u00eda Alc\u00e1ntara. Terminaba su curva la empalizada frente a las viejas maderas del Teatro Alfonso XIII, de la familia Aguado, enorme gale\u00f3n encallado como una embarcaci\u00f3n repleta de filmes en serie de la Casa Gaumone.<\/p>\n<p>Esta empalizada fue valla publicitaria hasta casi finales de julio de 1921 cuando la plaza de Espa\u00f1a se convirti\u00f3 en el gran zoo local de aquellos a\u00f1os de r\u00e1pida expansi\u00f3n comercial. La plaza centralizada el peque\u00f1o comercio de guerra. Todo el frente de la empalizada circular se convirti\u00f3 en poco tiempo en un mosaico de ocasionales y a veces disparatados comercios donde se vend\u00eda de todo y a buen precio, pues la parroquia era numerosa y poco exigente. Para este gran bazar de la plaza de Espa\u00f1a bast\u00f3 con abrir puertas y peque\u00f1os escaparates en la empalizada pues terreno sobraba y eran muchas las facilidades municipales y militares.<\/p>\n<p>Se improvis\u00f3 all\u00ed casi una docena de peque\u00f1os establecimientos en los que vend\u00edan art\u00edculos necesarios para la vida de campamento, menuda quincaller\u00eda, perfumer\u00eda barata, insignias y complementos del uniforme militar. En estas abarrotadas tiendecillas se surt\u00edan los \u201ccantineros\u201d gente valiente y servicial que desafiando el peligro acompa\u00f1ada a la tropa hasta la primera l\u00ednea de fuego llevando en un cesto la bota de vino y la botella de aguardiente, conservas y tabaco. Una vez conquistada la posici\u00f3n y establecido un campamento, los cantineros montaban un tenderete de sacos y latas vac\u00edas de gasolina, \u201cla cantina\u201d, donde el personal libre de servicio se reun\u00eda a beber tintorro y entonar nost\u00e1lgicas coplillas del terru\u00f1o.<\/p>\n<p>Junto a estas quincaller\u00edas de la plaza de Espa\u00f1a, surgieron, se fueron instalando toda clase de establecimientos. Casi pegado al Casino Militar, un caf\u00e9-bar instalaba sus meses en la ancha acera, establecimiento que por las tardes atra\u00eda una numerosa clientela para escuchar una peque\u00f1a orquesta que interpretaba tangos, pasodobles de zarzuelas. Al extremo opuesto, donde hoy se alza el Banco de Espa\u00f1a un fot\u00f3grafo con su laboratorio de \u201cfotos al minuto\u201d, recuerdos de \u201cla mili\u201d para enviar a la familia y otros varios negocios, como una espaciosa helader\u00eda y un asombroso \u201cContinental Express\u201d, que tramitaba r\u00e1pidamente cualquier encargo, enviar un recado, una carta, o el paquete de la madrina de guerra para su ahijado. Era esta acera, la del gran bazar, la parte m\u00e1s concurrida de la plaza, alborotada durante todo el d\u00eda por el incesante ir y venir de militares y paisanos, los gritos de los vendedores ambulantes y el acoso de los peque\u00f1os limpiabotas a los reclutas invit\u00e1ndoles re\u00f1ir de un marr\u00f3n rojizo las botas de cuero vuelto reci\u00e9n estrenadas.<\/p>\n<p>La parte de la plaza donde hoy est\u00e1 el Ayuntamiento, era entonces un gran solar cercado en toda su extensi\u00f3n por una barandilla de hierro. Al l\u00edmite de la Compa\u00f1\u00eda Minera Setolazar, estaba la Capilla Castrense. En esta explanada, al finalizar la conquista de Alhucemas se celebr\u00f3 una exposici\u00f3n del material de guerra cogido a los rife\u00f1os.<\/p>\n<p>Desde aquellos a\u00f1os veinte, ha cambiado mucho la plaza. Han desaparecido las art\u00edsticas farolas sobre bancos de piedra y los dos circulares grandes evacuatorios, con c\u00fapulas de hojas de pizarra. Hab\u00eda un Kiosco encristalado que hac\u00eda frente al Caf\u00e9 Alhambra (hoy Metropol) donde se vend\u00eda tabaco, el peri\u00f3dico local, los diarios y revistas de la Pen\u00ednsula y algunos libros: se vend\u00edan mucho dos libros escritos e impresos de Melilla, Uno era el titulado \u201cEl peso de la corona\u201d, dedicado al entonces Pr\u00edncipe de Asturias y del que era autor un oficial del ej\u00e9rcito, Leopoldo Aguilar de Mera que muri\u00f3 en combate.<\/p>\n<p>El otro libro se titulaba: \u201cEl se\u00f1or Feliciano en la Rep\u00fablica del Rif\u201d y era una versi\u00f3n humor\u00edstica de la pol\u00edtica africana de aquellos a\u00f1os a la par que, una s\u00e1tira de los sue\u00f1os del cabecilla Abdelkrim, de convertir el Rif, en una rep\u00fablica.<\/p>\n<p>As\u00ed era la Melilla de los a\u00f1os veinte esta plaza de Espa\u00f1a, sin apenas tr\u00e1fico rodado. Algunos carros de Intendencia tirados por recios mulos, transportando los sacos con los \u201cchuscos\u201d para la tropa, desde los cercanos hornos hacia los cuarteles, peque\u00f1os veh\u00edculos y carretillas con mercanc\u00edas del muelle y alg\u00fan que otro y negro Ford T llegado de las \u00faltimas posiciones conquistadas y que humeante y sonando el estrepitoso claxon enfilaba la calle General Chacel, la gran arter\u00eda de la Melilla de ayer y de hoy.[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][us_grid post_type=\u00bbattachment\u00bb images=\u00bb8149,8150,8151,8152,8153,8154,8155,8156&#8243; items_quantity=\u00bb\u00bb items_layout=\u00bbgallery_default\u00bb type=\u00bbmasonry\u00bb columns=\u00bb4&#8243; img_size=\u00bbus_350_350_crop\u00bb overriding_link=\u00bbpopup_post_image\u00bb][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]Lugar de indescriptible belleza no solo por los edificios 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