{"id":8074,"date":"2020-06-02T08:00:51","date_gmt":"2020-06-02T06:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/melillamonumental.es\/?p=8074"},"modified":"2025-06-22T13:02:15","modified_gmt":"2025-06-22T12:02:15","slug":"conociendo-nuestro-patrimonio-murallas-de-melilla-la-vieja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/conociendo-nuestro-patrimonio-murallas-de-melilla-la-vieja\/","title":{"rendered":"Conociendo nuestro patrimonio Murallas de Melilla la Vieja"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]Tras la llegada de Pedro de Estopi\u00f1\u00e1n a Melilla una de las primeras obras que se acometieron fue la fortificaci\u00f3n de la Plaza. Era extremadamente necesaria asegurarla de los m\u00e1s que posibles ataques desde el campo exterior. Grandes ingenieros fueron los directores de estos trabajos canalizados a trav\u00e9s de diferentes Planes.<\/p>\n<p>Dos grandes expertos en fortificaciones como Jes\u00fas Miguel S\u00e1ez Cazorla y Antonio Bravo Nieto, nos ilustran sobre las murallas en algunas de sus publicaciones:<\/p>\n<p>\u201cEl origen de las murallas de Melilla hay que buscarlo en la factor\u00eda fenicia de Rusaddir. \u00c9sta se transformar\u00eda despu\u00e9s en ciudad p\u00fanica y destacaba como oppidum (fortaleza), contando a mediados del siglo I a.C. con un circuito de murallas que, al menos, ten\u00eda dos puertas principales.<\/p>\n<p>Su importancia permaneci\u00f3 en los primeros siglos de la era cristiana, llegando a ser colonia romana. Posteriormente esta ciudad cl\u00e1sica y sus murallas languidecieron y se pierde su memoria hist\u00f3rica, hasta que fue reconstruida entre finales del siglo VIII y mediados del IX, renaciendo brillantemente en el X.<\/p>\n<p>En el 927 el califa omeya de C\u00f3rdoba Abderraman III construye una potente muralla de piedra, convirtiendo la ciudad en una base estrat\u00e9gica de apoyo para su escuadra mediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p>Desde entonces Melilla y Ceuta (ocupado \u00e9sta en 930) ser\u00edan respectivamente la primera y la segunda llaves del estrecho para los Omeyas. El Bekri en el siglo XI describe esta Melilla andalus\u00ed como una ciudad antigua rodeada de una muralla de piedra y defendida por una fortaleza inexpugnable.<\/p>\n<p>Esta idea de ciudad fortificada es tambi\u00e9n la que transmite un siglo despu\u00e9s El Idrissi, que la presenta como ciudad bonita de tama\u00f1o mediano y rodeada de estas potentes murallas califales.<\/p>\n<p>Aunque en 1204 los almohades reedificaron sus defensas incorpor\u00e1ndose una torre albarrana de planta octogonal, durante los siguientes siglos, y sobre todo en el XV, la ciudad languidece y sus murallas son descuidadas.<\/p>\n<p>Las disputas din\u00e1sticas y la ca\u00edda del comercio provocan su decadencia y posterior abandono. En este contexto se produce el inter\u00e9s de los Reyes Cat\u00f3licos en ocupar la vieja fortaleza semidestruida, hecho que ejecuta en 1497 el duque de Medina Sidonia enviado a realizar la acci\u00f3n a su comendador Pedro de Estopi\u00f1\u00e1n Viru\u00e9s, acompa\u00f1ado por el ingeniero Ramiro L\u00f3pez.<\/p>\n<p>Murallas medievales<\/p>\n<p>El primer dibujo conocido de estas murallas medievales data de 1540 y en \u00e9l se refleja el desembarco realizado por los espa\u00f1oles en las playas arenosas al sur del promontorio.<\/p>\n<p>La imagen nos muestra a los operarios que comienzan los trabajos de reconstrucci\u00f3n de las murallas, montando \u201cun enmaderamiento de vigas que se encasaban, e tablaz\u00f3n que llevavan hecho de Espa\u00f1a e travaxaron toda aquella noche de lo hazer e poner a la redonda de la muralla derribada&#8230;, \u00e9 asentados los maderos por sus encases, \u00e9 clavadas las tablas, quedaron hechas almenas trecho en trecho&#8230;\u201d<\/p>\n<p>El coste de estas obras fue de \u201c&#8230;doze cuentos (millones) de maravedises solamente reedificar Melilla de muralla, cava e barrera&#8230;\u201d<\/p>\n<p>A los pocos meses de su ocupaci\u00f3n, en 1498, un interesante documetno del Archivo General de Simancas nos indica que sus murallas formaban un per\u00edmetro irregular de unos 1.255 metros, que encerraba en su interior una fortaleza de unos 27.270 metros cuadrados. \u201cE trabaxando en las obras, acabaron de reparar los adarves e torres, por la parte de la tierra atravesaron de la una a la otra una gran cava \u2013foso- \u00e9 sobre ella una puente levadiza, por donde se sirven de la puerta de tierra\u201d.<\/p>\n<p>Ese mismo a\u00f1o, los Reyes Cat\u00f3licos y el duque de Medina Sidonia firmaron el Asiento de Alcal\u00e1 de Henares donde se acord\u00f3 continuar con las obras de fortificaci\u00f3n de Melilla aportando otro mill\u00f3n de maravedises m\u00e1s, para consolidar los muros con artiller\u00eda y construir torres.<\/p>\n<p>En estos primeros a\u00f1os se iban a diferenciar claramente en la fortaleza de Melilla dos n\u00facleos o recintos amurallados contiguos, la Villa Nueva situada en el pe\u00f1\u00f3n rocoso y la Villa Vieja, situada a sus pies.<\/p>\n<p>En el per\u00edodo que corre de 1500 a 1515 se continuaron las obras, levantando lienzos de murallas y torres con almenas en ambos recintos, tas\u00e1ndose el coste total de los trabajos en casi 230.000 maravedises.<\/p>\n<p>La Fortaleza del Renacimiento<\/p>\n<p>Desde 1515 a 1556 transcurre un per\u00edodo fundamental para la ciudad, porque fue en estos a\u00f1os cuando se consolida casi definitivamente la forma de la Villa Nueva, tambi\u00e9n denominada Primer Recinto.<\/p>\n<p>Entre 1525 y 1526 se produce el repliegue de la poblaci\u00f3n de Melilla a esta Villa Nueva, porque el emperador Carlos I decidi\u00f3 reducir el per\u00edmetro de la fortaleza. Para ello firm\u00f3 la Capitulaci\u00f3n de 1527 y envi\u00f3 a Melilla al ingeniero Gabriel Tadino de Martinengo para que organizara las obras. \u201cSe trabaj\u00f3 una fortaleza en lo m\u00e1s eminente del recinto&#8230; en donde antiguamente estaba el castillo\u201d, centrando sus esfuerzos en el llamado Frente de Tierra.<\/p>\n<p>A partir de entonces, diversos ingenieros continuaron lo iniciado por Martinengo; en 1529 era Juan Vallejo el que consolidaba la zona de las Puertas y en 1533, Miser Benedito de R\u00e1vena revisaba los trabajos del Frente de Mar, obras que ejecutar\u00eda el maestro mayor Sancho de Escalante. Para 1541 el ingeniero encargado del trabajo era Francisco de Tejada.<\/p>\n<p>En 1549 llega a Melilla un nuevo y prestigioso ingeniero, Miguel de Perea, con la misi\u00f3n de finalizar los trabajos de configuraci\u00f3n del Primer Recinto. Perea reconstruye todo el Frente de Tierra, la casamata y puerta de Santiago con su foso y la capilla del mismo nombre. A su muerte, ocurrida en 1551, nuevos ingenieros como Francisco de Medina o Juan de Zurita finalizaron este programa de obras.<\/p>\n<p>Para 1556, el Primer Recinto estaba ya en la forma en que podemos observarlo hoy d\u00eda, con sus murallas defendidas por doce torreones cuya forma y tipolog\u00eda, cil\u00edndrica y el\u00edptica, obedecen a la escuela de transici\u00f3n del medievo a la fortificaci\u00f3n renacentista moderna, parecidas a las que en 1527 dibuj\u00f3 Alberto Durero en su tratado sobre fortificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Realizado ya lo fundamental de sus murallas, restaban por construir otras obras y edificios imprescindibles en su interior, caso de los almacenes y los aljibes&#8230;<\/p>\n<p>Fueron estos a\u00f1os de mucho trasiego en torno a la laguna de la Mar Chica junto a Melilla, porque en ella se refugiaban piratas turcos y argelinos. Por ello Felipe II pens\u00f3 en su fortificaci\u00f3n y envi\u00f3 a sus ingenieros para que lo estudiaran, aunque finalmente no se hizo nada.<\/p>\n<p>Es en este momento cuando se construyen los fuertes exteriores de la ciudad y se firma el Tratado de Paz y Protecci\u00f3n de 16 de noviembre de 1557, suscrito entre las autoridades de Melilla y la poblaci\u00f3n de la Alcalahia (regi\u00f3n de Kelaya o Ikelaia) por el que se reconoc\u00eda la autoridad espa\u00f1ola sobre la regi\u00f3n circundante.<\/p>\n<p>Estos fuertes de San Lorenzo, Santiago, San Francisco, San Marcos y Santo Tom\u00e1s facilitaron el control de los alrededores de la ciudad y durante mucho tiempo resultaron de gran efectividad ya que permitieron controlar las huertas y pastos exteriores.<\/p>\n<p><strong>Las necesidades de reforma del setencientos<\/strong><\/p>\n<p>Desde la mitad del siglo XVII se inicia un per\u00edodo caracterizado por los continuados ataques del sult\u00e1n Muley Ismail a Melilla, que mantendr\u00eda a la ciudad sitiada durante cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ante la falta de medios econ\u00f3micos no se iniciaron obras nuevas pero si se repararon todos sus muros y torreones. La necesidad fue realmente apremiante porque ante los ataques se fueron perdiendo todos los fuertes exteriores construidos durante el siglo anterior.<\/p>\n<p>Aunque los diferentes gobernadores repararon en lo posible las murallas de la Villa Vieja, sus muros no estaban preparados para soportar la presi\u00f3n de un ej\u00e9rcito moderno. Y ello a pesar de las reformas que el ingeniero Octavio Meni realiz\u00f3 en todos los fosos de la ciudad.<\/p>\n<p>Las verdaderas reformas en las fortificaciones de Melilla se hincan en 1687&#8230;\u201d<\/p>\n<p>De estos mismos autores, junto a Salvador Moreno Peralta es la obra Melilla la Vieja. Plan Especial de los Cuatro Recintos Fortificados. En ella dedican algunos ep\u00edgrafes al amurallamiento de la Plaza:<\/p>\n<p>\u201cEstado de Melilla y primeras obras<\/p>\n<p>Disponemos \u00fanicamente de datos dispersos sobre la melilla Prehisp\u00e1nica, se\u00f1alemos que era una villa amurallada que se desplegaba por una altura o cerro y por un pe\u00f1\u00f3n rocoso que se prolongaba en el mar, y que tuvo cierta importancia comercial.<\/p>\n<p>El asentamiento espa\u00f1ol se realiz\u00f3 ocupando esta ciudad y haciendo dentro de ella una muralla y un peque\u00f1o foso \u201cde mar a mar\u201d, por la parte m\u00e1s estrecha del pe\u00f1\u00f3n (precedente del posterior foso de los Carneros)&#8230;<\/p>\n<p>&#8230; El sistema utilizado en un principio para fortificar fue el de \u201cCava y Barrera\u201d, consistente en unos lienzos desmontables de madera pintada que, siendo construidos previamente, se encajaban luego con gran rapidez en el lugar elegido; en cuesti\u00f3n de horas pod\u00eda montarse una muralla provisional como primera defensa.<\/p>\n<p>Posteriormente se fueron realizando las obras ya definitivas de murallas sobre la base anterior. Dentro del recinto amurallado se construyeron y rehabilitaron viejos edificios de la antigua ciudad para cubrir las exigencias y funciones que fueron determinadas por los nuevos tiempos&#8230;<\/p>\n<p>Con el fin de asegurar la reconstrucci\u00f3n de Melilla, los Reyes Cat\u00f3licos firmaron el denominado Asiento de Alcal\u00e1 de Hernares, fechadao el 13 de abril de 1498 donde libraron al duque de Medina Sidonia un \u201cun cuento\u201d (mill\u00f3n) de maravedises para los trabajos que se deb\u00edan hacer en Melilla: iglesia, casas, baluartes, torres y amurallar la ciudad por &lt;la parte de la mar lo que fuese menester&gt;. Esta cantidad de dinero fue extra\u00edda de las rentas de las ciudades de Sevilla y Jerez de la Frontera.<\/p>\n<p>Como al a\u00f1o siguiente poco se hab\u00eda hecho de todas estas obras, Fernando el Cat\u00f3lico hubo de recordar al duque la necesidad de emprender la reconstrucci\u00f3n de Melilla, por lo que \u00e9ste en persona acudi\u00f3 a la ciudad para supervisar los trabajos&#8230;<\/p>\n<p>Tipo de muralla<\/p>\n<p>El sistema utilizado en la fortificaci\u00f3n de este per\u00edodo, era de tipolog\u00eda medieval, pero con algunas adaptaciones que reforzaban las murallas para soportar bater\u00edas artilladas: los muros eran por entonces m\u00e1s anchos, con terraplenos, y se excavaban fosos. De todos modos, persist\u00edan todav\u00eda elementos heredados del medievo, como los peque\u00f1os torreones circulares y las almenas&#8230;<\/p>\n<p>1667-1687: La ciudad bloqueada y las primeras obras en sus murallas<\/p>\n<p>El \u00faltimo tercio del siglo XVII en Melilla estuvo marcado por una presi\u00f3n b\u00e9lica creciente que fue la principal causa de las penalidades y estrecheces que sufri\u00f3 la plaza.<\/p>\n<p>Pero el rasgo m\u00e1s caracter\u00edstico, y que va a configurar todo este per\u00edodo, fue las continuas obras de fortificaci\u00f3n que intentar\u00edan, con escasos medios, mantener el recinto amurallado de Melilla en buen estado de defensa: tambi\u00e9n fue determinante la p\u00e9rdida de todos sus fuertes exteriores.<\/p>\n<p>En 1670 se sufri\u00f3 un ataque que tuvo como consecuencia la p\u00e9rdida del fuerte de San Pedro de la Albarrada. Ante este peligro se enviaron refuerzos desde la Pen\u00ednsula de la mano del Conde de Frigiliana y se salv\u00f3 la situaci\u00f3n por el momento&#8230;<\/p>\n<p>Este Gobernador [Jos\u00e9 Fr\u00edas] tambi\u00e9n reedific\u00f3 las murallas de la Alaf\u00eda (que med\u00edan 400 varas), sustituyendo los muros de tapial por piedra, construyendo torreones y repasando sus adarves y banquetas: la muralla ser\u00eda de tres varas de ancho y diecinueve de alto, pero no estaban terraplenadas.<\/p>\n<p>El Primer Recinto estaba formado por las murallas del siglo XVI, de mezcla, cal, arena y piedra \u201cfranca\u201d de \u201csiller\u00eda blanca labrada de famosa calidad, aunque por algunas partes el tiempo va venciendo&#8230;<\/p>\n<p>&#8230; En 1699 se estudi\u00f3 realizar, por fin, el primer proyecto importante de reforma de las viejas murallas de la Alaf\u00eda. Se pretend\u00eda crear por delante de la puerta del Campo una obra abaluartada- especie de hornabeque- para defensa de dicha puerta, de la entrada a la Mina Real y flanquear el lienzo de muralla hasta San Jos\u00e9 Bajo.\u201d<\/p>\n<p>Durante los siglos XVIII y XIX tambi\u00e9n se acometieron obras de fortificaci\u00f3n que afectaron al per\u00edmetro amurallado de la ciudad.<\/p>\n<p>[Bibliograf\u00eda: Jes\u00fas S\u00e1ez Cazorla, Antonio Bravo Nieto.Breve historia de las fortificaciones de Melilla. Gu\u00eda hist\u00f3rico, art\u00edstica y tur\u00edstica de Melilla. Editorial Everest.2002][\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][us_grid post_type=\u00bbattachment\u00bb images=\u00bb8075,8076,8077,8078&#8243; items_quantity=\u00bb\u00bb items_layout=\u00bbgallery_default\u00bb type=\u00bbmasonry\u00bb columns=\u00bb4&#8243; img_size=\u00bbus_350_350_crop\u00bb overriding_link=\u00bbpopup_post_image\u00bb][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]Tras la llegada de Pedro de Estopi\u00f1\u00e1n a Melilla una de las primeras obras que se acometieron fue la fortificaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":8078,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_uag_custom_page_level_css":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[54,63],"tags":[],"class_list":["post-8074","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-edificaciones"],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/melillamonumental.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/MURALLAS-FOTO-DE-PORTADA.jpg",1343,957,false],"thumbnail":["https:\/\/melillamonumental.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/MURALLAS-FOTO-DE-PORTADA-80x80.jpg",80,80,true],"medium":["https:\/\/melillamonumental.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/MURALLAS-FOTO-DE-PORTADA-300x214.jpg",300,214,true],"medium_large":["https:\/\/melillamonumental.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/MURALLAS-FOTO-DE-PORTADA.jpg",768,547,false],"large":["https:\/\/melillamonumental.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/MURALLAS-FOTO-DE-PORTADA-1030x734.jpg",1030,734,true],"1536x1536":["https:\/\/melillamonumental.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/MURALLAS-FOTO-DE-PORTADA.jpg",1343,957,false],"2048x2048":["https:\/\/melillamonumental.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/MURALLAS-FOTO-DE-PORTADA.jpg",1343,957,false],"trp-custom-language-flag":["https:\/\/melillamonumental.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/MURALLAS-FOTO-DE-PORTADA.jpg",18,12,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Melilla Monumental","author_link":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/author\/melilla\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"[vc_row][vc_column][vc_column_text]Tras la llegada de Pedro de Estopi\u00f1\u00e1n a Melilla una de las primeras obras que se acometieron fue la fortificaci\u00f3n [&hellip;]","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8074"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8074\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8079,"href":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8074\/revisions\/8079"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8078"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/melillamonumental.es\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}