{"id":8874,"date":"2021-01-07T08:00:58","date_gmt":"2021-01-07T07:00:58","guid":{"rendered":"https:\/\/melillamonumental.es\/?p=8874"},"modified":"2025-06-22T16:16:54","modified_gmt":"2025-06-22T15:16:54","slug":"conociendo-nuestro-patrimonio-el-rio-de-oro-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/melillamonumental.es\/pt\/conociendo-nuestro-patrimonio-el-rio-de-oro-ii\/","title":{"rendered":"Conhecer o nosso patrim\u00f3nio El R\u00edo de Oro (II)"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]La historiadora melillense Adela Ana Ponce G\u00f3mez, escribe as\u00ed mismo un art\u00edculo sobre el r\u00edo de Oro publicado en la revista Tr\u00e1pana:<\/p>\n<p>\u201cDescripci\u00f3n f\u00edsica.- El R\u00edo de Oro es la corriente de agua m\u00e1s importante de toda la regi\u00f3n de Melilla. Tiene su nacimiento en el macizo del Gurug\u00fa, recogiendo las aguas procedentes de la meseta de Tazuda y del pico Taguigriat.<\/p>\n<p>Su curso, inicialmente dirigido hacia el Norte, cambia bruscamente de direcci\u00f3n en las proximidades del Zoco el Had, donde se curva hacia el Este y antes de entrar en el t\u00e9rmino municipal, el valle del R\u00edo se ensancha ampliamente, tomando el aspecto de una f\u00e9rtil vega, en cuyas m\u00e1rgenes se asienta la poblaci\u00f3n de Melilla, desembocando en la bah\u00eda situada al sur del promontorio de la fortaleza de Melilla.<\/p>\n<p>Su nombre.- Quiz\u00e1 lo que m\u00e1s sorprenda sea su propio nombre: R\u00edo de Oro; nombre un tanto exagerado para un r\u00edo tan modesto, aunque sea el m\u00e1s importante de la comarca. Los naturales de la zona marroqu\u00ed lo llaman Uad el-Madduar, \u201cr\u00edo de los meandros\u201d con lo que aluden a la sinuosidad de su trayecto.<\/p>\n<p>El nombre actual data del Siglo XVII (concretamente aparece as\u00ed nombrado en un plano de 1677), aunque se le llam\u00f3 tambi\u00e9n R\u00edo de la Olla, R\u00edo de la Plaza o R\u00edo de Melilla.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n de nombre tan magn\u00edfico nos la da un melillense, Juan Antonio de Estrada en su obra \u201cPoblaci\u00f3n General de Espa\u00f1a (1745)\u201d: \u201c&#8230; un r\u00edo, llamado del Oro, por algunas pintas, que se suelen extraer con este precioso metal\u201d.<\/p>\n<p>Hoy apenas encontrar\u00edamos otra cosas que pocos gal\u00e1pagos y bastantes sapos.<\/p>\n<p>Historia de su cauce.- El R\u00edo de Oro hoy d\u00eda tiene su desembocadura al sur del puerto de Melilla, auque no ha sido siempre as\u00ed.<\/p>\n<p>Hace varios milenios, mucho antes de que el primer hombre pisara estas tierras, el R\u00edo desembocaba el otro lado del Cabo Tres Forcas; al oeste de Melilla, en las cercan\u00edas de Cazada. Pero los movimientos terciarios provocaron un basculamiento general de la meseta de Beni-Chicar hacia el Este, y un d\u00eda, no se sabe cuando, aprovechando una depresi\u00f3n de origen tect\u00f3nico, comenz\u00f3 a desembocar en lo que hoy es la Plaza de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Y as\u00ed permaneci\u00f3 durante bastantes siglos hasta que a mediados del pasado siglo, tras la ampliaci\u00f3n de los l\u00edmites de la ciudad, se decidi\u00f3 trasladar su cauce para evitar molestias y males mayores.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n humana concluy\u00f3 en mayo de 1872, haci\u00e9ndolo desembocar donde actualmente lo hace, y sustituyendo su antiguo cauce por el Parque Hern\u00e1ndez y el llano de Santiago (hoy entre el General Mola y la Plaza de Torres Quevedo).<\/p>\n<p>Afluentes.- El R\u00edo de Oro, con sus m\u00e1s de 21 kms de recorrido es el cauce m\u00e1s importante de la red hidrogr\u00e1fica de la regi\u00f3n de Melilla. Desde su nacimiento en Tazuda, nuestro r\u00edo recibe el aporte de multitud de barrancos de escasa importancia.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 a partir del ensanchamiento del valle, dentro ya del t\u00e9rmino municipal de Melilla, cuando el r\u00edo recibir\u00e1 sus principales afluentes. Primero el Tigorfaten, a la izquierda, procedente de la meseta de Beni-Chicar (Rostrogordo).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s el arroyo de Farhana, su principal afluente, y por \u00faltimo el arroyo de Sidi Guariach, ambos a la derecha y procedentes de los barrancos septentrionales del Gurug\u00fa. Tambi\u00e9n dentro de Melilla vierten a \u00e9l barrancos de menor talla: Ca\u00f1ada de la Muerte, el Barranco de Cabrerizas, etc. La extensi\u00f3n de sue cuenta es, aproximadamente de unos 85 km2.<\/p>\n<p>Crecidas y riadas.- Cuando observamos su seco cauce y su imponente canal no puede por menos que causarnos hilaridad este aprendiz de r\u00edo, pero \u00a1cuidado!, el R\u00edo de Oro no es un r\u00edo como para estar descuidado.<\/p>\n<p>Los habituales desbordamientos, en los d\u00edas de lluvia abundante y pertinaz, produc\u00edan ya desde anta\u00f1o devastadores efectos y a veces son v\u00edctimas.<\/p>\n<p>El R\u00edo a\u00f1orando su antiguo cauce, se desbordaba a la altura del puente del Tesorillo (Plaza Mart\u00edn de C\u00f3rdoba). Fue especialmente dura la inundaci\u00f3n de Septiembre de 1906, y a\u00fan se recuerdan los efectos catastr\u00f3ficos de la riada del 25 de febrero de 1985, que destroz\u00f3 el antiguo puente peatonal del Tesorillo, destroz\u00f3 un muro de contenci\u00f3n e inund\u00f3 los campos y arras\u00f3 las huertas de la vega.<\/p>\n<p>Los puentes.- Los primeros puentes sobre el R\u00edo de Oro se instalaron a finales del siglo pasado (1893); estos eran de madera, provisionales, levantados por los ingenieros militares, lo que hizo que fueran reconstruidos varias veces tras alguna crecida o riada.<\/p>\n<p>El primer puente de obra sobre el R\u00edo de Oro fue inaugurado en Enero de 1910, que con posteriores reformas y ampliaciones es el mismo que tenemos ahora a la entrada de la calle Polavieja: el llamado \u201cPuente de Triana\u201d.<\/p>\n<p>Actualmente nuestro r\u00edo se encuentra atravesado por seis puentes: El primero, el llamado puente del Tesorillo (o Camellos) entre la Plaza Mart\u00edn de C\u00f3rdoba y la calle General Mola. A continuaci\u00f3n el puente nuevo del Tesorillo (inaugurado en 1990), al final de la calle Querol, levantado y ensanchado sobre el antiguo puente peatonal.<\/p>\n<p>El siguiente es el vetusto y abandonado puente ferroviario de las compa\u00f1\u00edas mineras que se encuentra junto al mercado del \u201cBuen Acuerdo\u201d. A pocos metros de esta reliquia se encuentran los puentes de Triana: primero el m\u00e1s antiguo (1910); junto a \u00e9l su pareja. Y por \u00faltimo, antes de morir en el mar, el puente peatonal del Paseo Mar\u00edtimo que une las playas de San Lorenzo y Los C\u00e1rabos.\u201d<\/p>\n<p>El ingeniero militar Joaqu\u00edn Rodr\u00edguez Puget en el art\u00edculo publicado en la Revista Aldaba sobre al urbanismo de Melilla, especialmente al que trazaron sus hom\u00f3nimos, dedica tambi\u00e9n unas l\u00edneas al R\u00edo de Oro; en este ocasi\u00f3n al proceso de desviaci\u00f3n del mismo:<\/p>\n<p>\u201cAntes de explicar y razonar como se realiz\u00f3 esta expansi\u00f3n quiero referirme a otro de los hitos que marcan para siempre la configuraci\u00f3n de la Ciudad: La desviaci\u00f3n del cauce del R\u00edo de Oro:<\/p>\n<p>Estudiando la cartograf\u00eda de los siglos XVIII y XIX, a la que he podido tener acceso, me sorprende, dentro de la precisi\u00f3n con que est\u00e1 conformada, que hay algo en lo cual no suelen coincidir los planos, tal es, el trazado del R\u00edo de Oro, principal cauce de la villa.<\/p>\n<p>Estudio los proyectos de defensa, diques y malecones del Torre\u00f3n de Santa B\u00e1rbara, Espig\u00f3n de San Jorge, Mantelete Exterior, etc. y es mi sorpresa que los ataques moros son causa de la modificaci\u00f3n de nuestra topograf\u00eda: \u00a1Las primeras desviaciones del R\u00edo de Oro son ocasionadas por dichos ataques!<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1834 el Ingeniero D. Jos\u00e9 Herrera redacta un informe en el que dice: \u00abse manifiesta en el plano, remitido a la Superioridad, la nueva direcci\u00f3n que tuvo la desembocadura del torrente del R\u00edo de Oro que desagua en el mar, por las inmediaciones de las obras avanzadas de la Plaza de Melilla y que de muestra la direcci\u00f3n que, nuevamente, ahora ha tomado a partir del temporal o grandes lluvias acontecidas en los d\u00edas 18 y 19 de Noviembre \u00faltimo, ocasionando por ello la destrucci\u00f3n del Espig\u00f3n de San Jorge y la, indudablemente, amenaza sobre esta fortaleza si se repite otra avenida. Por ahora se propone hacer reparar el r\u00edo y precaver la ruina de aquellos fuertes\u00bb.<\/p>\n<p>El 23 de Diciembre de 1837 se redacta el proyecto del malec\u00f3n para proteger la Torre de Santa B\u00e1rbara y en \u00e9l se indican tres nuevas desviaciones:<\/p>\n<p>Direcci\u00f3n que tuvo el desag\u00fce de este r\u00edo<\/p>\n<p>Direcci\u00f3n que tom\u00f3 despu\u00e9s del a\u00f1o 34<\/p>\n<p>Direcci\u00f3n que ha tomado ahora y destrucci\u00f3n que por ella ha ocasionado en el Espig\u00f3n de San Jorge.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1840 se repite el problema. Por fin, en el a\u00f1o 1863 se redacta el anteproyecto de desviaci\u00f3n del R\u00edo de Oro en la zona de los nuevos l\u00edmites de Melilla, por el Comandante del Cuerpo de Ingenieros D. Francisco Ar\u00e1jol y de Sola, que dice: La obra m\u00e1s importante, la m\u00e1s urgente y la m\u00e1s beneficiosa para la Plaza de Melilla, es la desviaci\u00f3n del R\u00edo de Oro.<\/p>\n<p>Tendiendo la corriente actual hacia la Plaza, en cada avenida, seguir\u00e1 destruyendo una parte de las fortificaciones y en breve se introducir\u00e1 en los huertos, dejando a la poblaci\u00f3n sin los recursos que estos proporcionan y acaso sin las defensas de los dos \u00faltimos recintos.<\/p>\n<p>Si esto fuera de un porvenir lejano, aunque hubi\u00e9semos calificado de importante la obra, no nos hubi\u00e9ramos atrevido a darle tambi\u00e9n la calificaci\u00f3n de urgente, mas si en la \u00faltima avenida han arrastrado las aguas un torre\u00f3n s\u00f3lidamente construido y una muralla que ten\u00eda adosado el paramento opuesto a la corriente, un terrapl\u00e9n de 3,11 metros de altura, 4,60 metros de espesor en suporte superior y 10,70 metros en su base; con cuanta mayor raz\u00f3n no se llevar\u00e1 el d\u00e9bil muro de piedra y barro que separa los huertos del campo y une la Torre de Santa B\u00e1rbara con el Fuerte de San Miguel, dejando el recinto completamente abierto por esta parte. Dilatar la obra que proponemos es exponerse a correr la contingencia de dejar esta poblaci\u00f3n a merced de sus inhospitalarios vecinos.<\/p>\n<p>Otras ventajas de no menos inter\u00e9s resultar\u00e1n tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Sabido es que el azote de las calenturas que actualmente diezman la guarnici\u00f3n, provienen de la proximidad del r\u00edo y estancamiento de las aguas en su desembocadura; de la simple inspecci\u00f3n del plano se desprende que todas las arenas y cantos rodados que arrastra el r\u00edo, contribuye a cegar la entrada del peque\u00f1o puerto de esta Plaza, cuya completa destrucci\u00f3n no est\u00e1 muy lejana, pues bien, con la obra cuyo anteproyecto acompa\u00f1amos, se alejaran estas causas, a nuestro parecer, lo bastante, para menguarlas considerablemente, si no anularlas del todo.<\/p>\n<p>Demostrado el objeto y fin de la obra, vamos a desarrollar en los tres art\u00edculos que siguen el pensamiento que hemos concebido, con todos los detalles que nos hemos podido proporcionar&#8230;<\/p>\n<p>&#8230;Lo que se llama R\u00edo de Oro, no es m\u00e1s, seg\u00fan las noticias que hemos podido adquirir, que un torrente que recoge las aguas de las laderas de las monta\u00f1as inmediatas de una extensi\u00f3n de unas cuatro a cinco leguas.<\/p>\n<p>Muy r\u00e1pidas estas laderas, desnudas completamente de arbolado y de naturaleza arcillosa, se precipitan con rapidez todas las aguas que caen sobre ellas al cauce del torrente, el que teniendo a su vez una inclinaci\u00f3n muy grande, hace que lleguen al mar con una extraordinaria velocidad adquirida. El desag\u00fce natural del torrente es la depresi\u00f3n que se halla entre San Lorenzo y el Tesorillo; mas algunas obras que se dice haber sido hechas por \u00a1os moros cuando estaban en continua guerra con \u00a1a Plaza y de las que no queda ya vestigio alguno, obligaron al cauce a formar un cambio brusco, casi en \u00e1ngulo recto a unos seiscientos metros de la Plaza.<\/p>\n<p>Ahora bien, si despu\u00e9s de haber quitado la corriente misma con estas obras, rebajamos el terreno que media desde este cambio hasta el mar por la depresi\u00f3n indicada, que por otra parte es la mayor que se halla en todo el territorio cedido, las aguas dejar\u00e1n la direcci\u00f3n forzada que tienen ahora, para seguir la m\u00e1s natural que le proponemos dar.<\/p>\n<p>Hasta tal punto tenemos confianza en esta nueva direcci\u00f3n, que si se dejara sin cerrar el cauce antiguo, abrigamos la esperanza que las aguas tomar\u00edan el nuevo abandonando completamente por s\u00ed mismas el actual&#8230;<\/p>\n<p>Por fin en el a\u00f1o 1871 el R\u00edo de Oro discurre por su nuevo cauce y queda el llano disponible para que surja el Parque Hern\u00e1ndez, la Plaza de Espa\u00f1a, en una palabra, el Barrio de la Reina Victoria.<\/p>\n<p>En la memoria del proyecto de construcci\u00f3n de un puente estable sobre el nuevo cauce del Rio de Oro redactado el 20 de Marzo de 1877 y aprobado por R.O. de 29 de Abril del mismo a\u00f1o, se ratifica lo dicho anteriormente:<\/p>\n<p>La primitiva desembocadura del r\u00edo y que la simple inspecci\u00f3n del terreno demuestra ser la natural, era la que hoy nuevamente le ha dado la apertura del nuevo cauce. Obras de ataque construidas por los moros, que ampliaron la direcci\u00f3n del cauce primitivo desde un recodo situado a unos seiscientos metros de la Plaza, y a consecuencia de este cambio las aguas del r\u00edo fueron a buscar su desembocadura en el mar inmediatamente al lado de los muros del recinto exterior.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1885 se redacta el definitivo proyecto de Obras en el R\u00edo de Oro para impedir las inundaciones, siendo este proyecto de gran inter\u00e9s por la de tallada y razonada explicaci\u00f3n de las inundaciones ocurridas desde la desviaci\u00f3n y como se lleg\u00f3 a la situaci\u00f3n estable actual del r\u00edo.\u201d<\/p>\n<p>Constantino Dom\u00ednguez S\u00e1nchez dedic\u00f3 tambi\u00e9n algunas l\u00edneas a este r\u00edo, publicadas por primera vez en El Telegrama de Melilla, el 7 de marzo de 1972:<\/p>\n<p>\u201cUn centenario<\/p>\n<p>El del cauce del R\u00edo de Oro<\/p>\n<p>Se cumple el d\u00eda 7 del presente mes el centenario del nuevo cauce del R\u00edo de Oro, nuestro flamante aprendiz de r\u00edo, que tantos sustos nos ha dado a veces.<\/p>\n<p>Hasta el 7 de marzo de 1872 el r\u00edo hab\u00eda discurrido por lo que hoy es el centro de la ciudad, causando siempre la intranquilidad de las antiguas guarniciones de Melilla.<\/p>\n<p>Pero vamos a hacer una peque\u00f1a historia de nuestro querido R\u00edo de Oro:<\/p>\n<p>El origen de su nombre es oscuro, pues s\u00f3lo en el libro \u201cPoblaci\u00f3n General de Espa\u00f1a\u201d, escrito por el melillense Estrada a finales del siglo XVIII, se indica que se le daba este nombre \u201cpor algunas pintas que suelen traer sus arenas de ese precioso metal\u201d.<\/p>\n<p>Peor no es oro todo lo que reluce en relaci\u00f3n con nuestro r\u00edo. Su desembocadura, por causa natural y a veces por mano de los fronterizos, fue cada d\u00eda acerc\u00e1ndose m\u00e1s a los fuertes y baluartes de la ciudadela, causando grandes molestias a la ciudad, molestias de toda \u00edndole pues el estancamiento de las aguas motivaba un gran estado de intranquilidad por los ataques que los fronterizos ten\u00edan instalados en la orilla derecha del mismo.<\/p>\n<p>Por ser un r\u00edo de car\u00e1cter torrencial, sus inundaciones han sido siempre una gran molestia para la ciudad.<\/p>\n<p>Ya en 1644 en la v\u00edspera de San Juan hubo una de las m\u00e1s grandes que se han conocido, inundaci\u00f3n que caus\u00f3 cuant\u00edsimos estragos que mermaron en mucho las defensas de la ciudad, am\u00e9n de arrasar todas las huertecitas que serv\u00edan para el abastecimiento de la misma.<\/p>\n<p>Pero hay tambi\u00e9n una curiosidad. El R\u00edo de Oro fue en su tiempo la iniciaci\u00f3n de un floreciente comercio con la Pen\u00ednsula, pues en el ya citado libro de Estrada he le\u00eddo que \u201c&#8230; en su nacimiento sacan los naturales un barro especial para labrar ollas, cazuelas y otras maniobras, que salen con las referidas pintas, y que son muy estimadas en Espa\u00f1a por su hechura y duraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Trazados los nuevos l\u00edmites de Melilla, una de las primeras preocupaciones de sus gobernadores fue el quitarse de encima tan molesto incordio. Ya en 1834 se hizo el primer proyecto por el ingeniero militar don Jos\u00e9 de Herrera, proyecto que no cristaliz\u00f3 definitivamente por la serie de oposiciones que llev\u00f3 impl\u00edcito el mismo.<\/p>\n<p>Al final, tras nuevos estudios y eliminada la oposici\u00f3n que se hab\u00eda encontrado, el 22 de diciembre de 1871 dieron comienzo las obras de apertura del actual curso, con una longitud de 650 metros y 16 de anchura, obra que fue terminada en 73 d\u00edas y cuyo coste, en aquel entonces fue de 45.000 pesetas.<\/p>\n<p>Esta obra, hecha a brazo pues entonces no exist\u00edan los modernos medios de excavaci\u00f3n, fue lo que sirvi\u00f3 para que nuestra ciudad se extendiera por todo el llano.<\/p>\n<p>La desviaci\u00f3n tuvo lugar un poco m\u00e1s arriba del actual puente denominado del Tesorillo, atravesando entre los cerros de Camellos y el de San Lorenzo, en el lugar conocido por Las Pasadillas, tan nobmrado en la antigua historia de Melilla por las acciones de uno de los primeros gobernadores, don Alonso de Urrea.<\/p>\n<p>Y ya que hemos hablado del puente del Tesorillo es l\u00f3gico referirse a los puentes del r\u00edo. Los primeros fueron constur\u00eddos en tiempos de la llamada Guerra de Margallo, all\u00e1 por 1893 y fueron dos. Uno de vigas armadas consturido en la desembocadura y otro de caballetes, en el mismo sitio que hoy est\u00e1 el del Tesorillo, puente \u00e9ste que a\u00fan recordan los antiguos melillenses pues dur\u00f3 ahsta finales de la d\u00e9cada de los veinte.<\/p>\n<p>Los dos puentes citados fueron construidos bajo la direcci\u00f3n del Teniente de Zapadores don Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez Mu\u00f1oz.<\/p>\n<p>El instalado sobre la desembocadura fue sustituido hacia 1906 por el actual puente del General Marina que todos conocemos y que en breve ser\u00e1 sustituido por uno nuevo, adaptado a las necesidades del tr\u00e1fico moderno.<\/p>\n<p>Posteriormente fueron construidos los puentes del ferrocarril minero, primero el de la v\u00eda francesa, que fue desguazado el pasado a\u00f1o y luego el de la Compa\u00f1\u00eda Espa\u00f1ola. Mucho despu\u00e9s fue constru\u00edda la pasarela que pone en comunicaci\u00f3n el barrio del Tesorillo con la parte de atr\u00e1s del Hospital de la Cruz Roja.<\/p>\n<p>La apertura del nuevo cauce tuvo como consecuencia l\u00f3gica una gran movimiento de tierras que se emplearon para rellenar el cauce antiguo y nivelar todo el centro de la ciudad, haciendo factible entre otras obras, el hermoso Parque Hern\u00e1ndez del cual todos los melillenses nos debemos mostrar orgullosos.<\/p>\n<p>Y esta ha sido a grandes rasgos la semblanza que hoy he hecho de nuestro querido R\u00edo de Oro, ese r\u00edo que algunas veces nos pone a temblar con sus impetuosas corrientes, pero que la mayor parte del a\u00f1o s\u00f3lo tiene eso, su \u00e1ureo nombre.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1&#8230;[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][us_grid post_type=\u00bbattachment\u00bb images=\u00bb8879,8880,8881&#8243; items_layout=\u00bbgallery_default\u00bb columns=\u00bb4&#8243; 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