{"id":8168,"date":"2020-06-16T08:00:56","date_gmt":"2020-06-16T06:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/melillamonumental.es\/?p=8168"},"modified":"2025-06-22T13:02:14","modified_gmt":"2025-06-22T12:02:14","slug":"conociendo-nuestro-patrimonio-fuerte-de-san-miguel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/melillamonumental.es\/tr\/conociendo-nuestro-patrimonio-fuerte-de-san-miguel\/","title":{"rendered":"Conociendo nuestro patrimonio Fuerte de San Miguel"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]De esta obra de fortificaci\u00f3n del siglo XVIII solo nos queda a d\u00eda de hoy el recuerdo de lo que fue y la importancia y valor defensivo que tuvo.<\/p>\n<p>Para conocer su historia acudimos a lo publicado por diversos autores. En un primer lugar la referencia que en el Plan Especial de Rehabilitaci\u00f3n de los Cuatro Recintos Fortificados hacen sus autores: Antonio Bravo Nieto, Salvador Moreno Peralta y Jes\u00fas Miguel S\u00e1ez Cazorla:<\/p>\n<p>\u201cEn dos meses de 1704, a cargo de la guarnici\u00f3n, se construy\u00f3 en el lugar donde estuvo el fuerte de Santa Ana, otro fuerte llamado de San Miguel, de piedra y barro, perteneciendo por su tipolog\u00eda a la escuela holandesa de fortificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Era cuadrado y ten\u00eda en su parte superior un Espald\u00f3n y Macho para proteger de los disparos dominantes de las alturas cercanas, lo que unido a su peque\u00f1o tama\u00f1o, lo hac\u00eda \u00fatil para poca gente.<\/p>\n<p>En 1714-1715 el Gobernador Patricio G\u00f3mez de la Hoz le hizo la mina de comunicaci\u00f3n con la Plaza, y sufrir\u00eda pronto los resultados de un asedio que lo dej\u00f3 ruinoso y con uno de sus lienzos derribado.<\/p>\n<p>En 1733 el Ingeniero Juan Mart\u00edn Zerme\u00f1o reconstruy\u00f3 definitivamente San Miguel de siller\u00eda, y al a\u00f1o siguiente se terminaba la obra componiendo foso, glacis y galer\u00edas de contramina en la contraescarpa.<\/p>\n<p>Constaba el fuerte de dos plantas, la baja con b\u00f3vedas y troneras y la alta con cuatro ca\u00f1oneras y dos garitas, conserv\u00e1ndose el Macho y Espald\u00f3n. En su contraescarpa corr\u00eda una galer\u00eda con b\u00f3veda atronerada para flanqueo del foso.<\/p>\n<p>Sus defensas eran todas de frente y ninguna de flanco, hasta que en 1783 se le construy\u00f3 una Tenaza cerca de su gola, para cruzar los fuegos con San Miguel.<\/p>\n<p>Todo este conjunto, con diferentes cambios de uso, permanecer\u00eda hasta que en 1940 se demoliera totalmente para ampliar la calle Pablo Vallesc\u00e1. Nuevas demoliciones (sobre todo de su sistema de galer\u00edas subterr\u00e1neas) se llevaron a cabo en los a\u00f1os sesenta como consecuencia de la construcci\u00f3n del Hotel \u00c1nfora.<\/p>\n<p>Actualmente s\u00f3lo nos resta del fuerte una m\u00ednima parte de la contraescarpa aspillerada de una de las caras de su foso.<\/p>\n<p>El historiador local, ya citado, Jes\u00fas Miguel S\u00e1ez Cazorla reproduce en un blog \u201cPatrimonio Cultural Melillense\u201d, un art\u00edculo titulado Glorias que desaparecen. El Fuerte de San Miguel, en la Ciudad de Melilla, escrito por el que fuera cronista oficial de la ciudad, Rafael Fern\u00e1ndez de Castro y Pedrera, y publicado en el n\u00famero 184 de la Revista Mauritania.<\/p>\n<p>\u201cLa necesidad de abrir una nueva amplia v\u00eda en la parte m\u00e1s c\u00e9ntrica de la Ciudad de Melilla, decidi\u00f3 la demolici\u00f3n del antiguo Fuerte de San Miguel, centinela avanzado, desde los albores del siglo XVIII, de esta vieja Plaza fuerte, obra que la constancia espa\u00f1ola levanto a fuerza de hero\u00edsmos, en las inmediaciones del emplazamiento que tuvieron en el siglo XVI, los fuertes de Santa Ana y San Marcos, fortificaciones de las que guarda memoria el Libro de defunciones de la primitiva Iglesia Parroquial, donde a su tiempo fue anotada la muerte heroica de sinn\u00famero de soldados, celosos vigilantes de la vega inferior del r\u00edo Oro, cuyo cauce lam\u00eda causando estragos, en los primeros d\u00edas de la Melilla espa\u00f1ola,-la cimentaci\u00f3n de los s\u00f3lidos murallones .de la defensa exterior de la Plaza.<\/p>\n<p>Quedaba alejado del n\u00facleo principal de fortificaciones, como a un tiro de mosquete del Baluarte de San Fernando, y pese a lo corto de la distancia era tan peligroso el salvarla, que vise precisada esta guarnici\u00f3n a construir una galer\u00eda subterr\u00e1nea con que mantener segura su comunicaci\u00f3n, durante las \u00e9pocas en que los moros, cansados de paz, ven\u00edan a hostilizar la Plaza.<\/p>\n<p>Harto dif\u00edcil debi\u00f3 ser la empresa de construir tan importante obra defensiva, y por considerarle en extremo necesaria para la mejor salvaguardia de todos, acordaron viniese a Melilla el famoso Tercio de Don Blas de Trincher\u00eda, que en constantes y escaramuzas logr\u00f3, desde su llegada, contener los ataques de que los moros les hac\u00edan objeto desde las alturas de Ataque Seco, de tal modo dominantes, que fue preciso tomarlas varias veces acuchillo, para quebrantar la obstinada resistencia que en la conservaci\u00f3n de sus aproches, presentaban los fronterizos.<\/p>\n<p>Tras feroz y cruento batallar, fueron perfilados los paredones del Fuerte, labores que en principio tuvieron que realizar a pecho descubierto, rechazando a diario las terribles acometidas nocturnas del enemigo, que en loco frenes\u00ed logr\u00f3 rodear muchas veces a nuestros destacamentos, peleando infructuosamente hasta el despuntar del alba, hora en que, vencidos, se retiraban, no sin dejar all\u00ed sangrientas huellas en precio a la dureza de sus embestidas.<\/p>\n<p>La bravura nunca bastante elogiada de las Compa\u00f1\u00edas del pie fijo de Melilla, creadas el a\u00f1o 1700 a base de voluntarios naturales de esta Plaza, y desterrados aptos para el servicio de las armas, mantuvo siempre a raya al enemigo, habi\u00e9ndose destacado particularmente en aquel tit\u00e1nico per\u00edodo de luchas, las Villalba, Mart\u00edn Paredes, del Toso, Campos, Villafa\u00f1as, y otros muchos buenos espa\u00f1oles m\u00e1s, que sin regateo dieron en Melilla su vida por la Patria.<\/p>\n<p>Construyese el Fuerte, en principio, de piedra y barro, siendo su planta, cuadrada, capaz para contener holgadamente un destacamento de hasta 50 infantes, tropa destinada a guardar la entrada de los ataques de la Vega, vigilando adem\u00e1s, sobre los ca\u00f1averales del r\u00edo, a los moros, que apostados en cobijos hac\u00edan vela para tirar a mansalva en cualquier descuido de los centinelas, protegiendo tambi\u00e9n, de flanco, las defensas occidentales de la Plaza.<\/p>\n<p>Periodo de graves peligros y sinsabores, en que los fronterizos, presionados por ordenes conminatorias del sanguinario Sult\u00e1n Muley Ismail, recibieron el mandato de molestar constantemente a la Plaza, creando un clima favorable a sus proyectos e intentos de apoderarse de ella, en cualquier descuido de su brav\u00edsima defensa.<\/p>\n<p>Durante el gobierno del Coronel de In Infanter\u00eda espa\u00f1ola, Don Patricio G\u00f3mez de la Hoz, el a\u00f1o 1715, se construyo a prueba de bomba, una galer\u00eda minada que conduc\u00eda desde el tercer recinto amurallado de la Plaza al Fuerte de San Miguel, asegurando adem\u00e1s el acceso al mismo con una Luneta de piedra y barro establecida a vanguardia del Baluarte de San Fernando, obra que m\u00e1s tarde perfeccion\u00f3 Don Alonso de Guevara Vasconcelo, d\u00e1ndola el nombre de .Luneta de San Felipe*, en honor del Rey Felipe V, Luneta que hubo de jugar important\u00edsimo papel durante las embestidas de los moros al dicho Fuerte, que consideraron con el mayor peligro, puesto que sus tiros be ca\u00f1\u00f3n dominaban la bater\u00eda mora de Tarara, sita en la ladera septentrional del Cerro de San Lorenzo, haciendo dif\u00edcil acercarse a ella durante el d\u00eda, priv\u00e1ndoles hasta de asomar siquiera junto a las piezas.<\/p>\n<p>Existen referencias en los anales de Melilla, de que en 1716 un terrible temporal de agua, como no hab\u00eda memoria, arruin\u00f3 el \u00e1ngulo Norte del Fuerte de San Miguel en ocasi\u00f3n de estar \u00e9ste sitiado, descubriendo las aguas una galer\u00eda de minas que los moros abrieran con \u00e1nimo indudable de volar el Fuerte.<\/p>\n<p>Noticioso el Teniente de Rey Guevara Vasconcelo del inesperado peligro, solicit\u00f3 un voluntario para la realizaci\u00f3n de dif\u00edcil empresa, y como todos se ofrecieran para ella sin temer las consecuencias, es encomend\u00f3 al heroico Sargento de las Compa\u00f1\u00edas fijas de Melilla Don Felipe Fern\u00e1ndez, hombre de manifiesta temeridad, la misi\u00f3n de volar la mina durante la noche, cuando estuvieran reunidos los atacantes, operaci\u00f3n que llev\u00f3 a feliz termino con gran riesgo de su vida, costando su osad\u00eda al enemigo, m\u00e1s de 3.000 muertos.<\/p>\n<p>Los moros, enfurecidos por la sorpresa, acudieron en terrible alud contra el Fuerte, arrimando a sus muros siete escala con animo de asaltarlo, sin lograran \u00e9xito en la empresa, gracias al valor del Alf\u00e9rez Don Joseph de Villafa\u00f1as que con 50 hombres, hizo del Fuerte una gloriosa defensa.<\/p>\n<p>El brigadier Don Antonio Villalba y Angulo, que hab\u00eda servido sus empleos inferiores en la plaza Fuerte de Melilla, de la que lleg\u00f3 a ser Gobernador, prest\u00f3 al Fuerte de San Miguel la suma importancia que por su enclave tenia, convirti\u00e9ndose en s\u00f3lida obra de mamposter\u00eda, con amplios fosos para la mejor defensa, imposibilitando el escalamiento, maniobra que sol\u00edan intentar los moros contra nuestras posiciones en el curso de sus empe\u00f1ados ataques nocturnos.<\/p>\n<p>Dirigi\u00f3 las nuevas obras, que se dieron por terminadas en 1732, el capit\u00e1n de Ingenieros, melillense, D. Juan Mart\u00edn Zerme\u00f1o, personaje que m\u00e1s tarde lleg\u00f3 a ser Teniente General de los Reales Ej\u00e9rcitos, y Gobernador de La Plaza fuerte de Or\u00e1n.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1750 acord\u00f3 el propio Villalba y Angulo la construcci\u00f3n de la torre de mamposter\u00eda, tronco-c\u00f3nica, de Santa B\u00e1rbara, situada a mitad de camino entre San Miguel y el mar, Torre que unieron al dicho fuerte por una estacada de madera de cien metros de largo, cerrando as\u00ed los manteletes y las huertas establecidas en los mismos.<\/p>\n<p>Don Francisco de Alba, que siendo Maestro de Campo pas\u00f3 a gobernar Melilla en 1757, hizo abrir un camino cubierto desde la Luneta de San Felipe al Fuerte de San Miguel, obra que completo el Gobernador Don Francisco Bazquez Nicuesa, quien dispuso, adem\u00e1s, la construcci\u00f3n del Fuerte de San Carlos, -entre las Victorias y San Miguel,- fortificaci\u00f3n cuyas labores fueron protegidas por los fuegos de flanqueo de San Miguel, -logr\u00e1ndose as\u00ed, a costa de poca sangre, el levantamiento de la nueva poderosa defensa del cuarto recinto amurallado.<\/p>\n<p>Alarmado en 1772 el Gobierno de Carlos III ante la manifiesta hostilidad del Emperador de Marruecos, Muley Mohamed Ben Abdalah, envi\u00f3 para reconocer y mejorar las fortificaciones de nuestras Plazas africanas, a una Comisi\u00f3n de Ingenieros al frente de la cual lleg\u00f3 a Melilla el Coronel Don Juan Caballero, que de acuerdo con su Gobernador Don Joseph Carri\u00f3n, dispuso se construyera una cortina de piedra y barro que uniendo los Fuertes de San Miguel, San Carlos y la Torre de Santa B\u00e1rbara, dejara a cubierto de sorpresas el frente Sur de la Plaza, obra a la que seguidamente con se\u00f1alado denuedo, se aplicaron la guarnici\u00f3n y los desterrados.<\/p>\n<p>Montaba por entonces el Fuerte de San Miguel, dos piezas de artiller\u00eda de calibre 18, y tres de a 12, poder ofensivo que durante el Sitio puesto a la Plaza de Melilla por el dicho Emperador marroqu\u00ed, (9 de Diciembre de 1774 al 19 de Marzo de 1775), fue aumentado con el emplazamiento de cuatro piezas de artiller\u00eda mas, una de calibre 18, y tres de a 12, con las que se causaron terribles da\u00f1os al enemigo, que durante el Sitio dio preferencia en sus ataques a este Fuerte y al del Rosario, por considerarlos, como as\u00ed eran, llaves de la defensa del cuarto recinto amurallado.<\/p>\n<p>Podemos aseverar sin reparos, haber sido el Fuerte de San Miguel el lugar donde los espa\u00f1oles de Melilla sufrieron, a trav\u00e9s de los siglos, el mayor n\u00famero de bajas, pues dominada esta fortificaci\u00f3n muy de cerca por las alturas de Ataque Seco y Ataque Rojo, raro era el mes en que all\u00ed no se produjesen v\u00edctimas.<\/p>\n<p>El enemigo, oculto en la espesura de los ca\u00f1averales vecinos, aguardaba pacientemente, d\u00edas y d\u00edas, cualquier descuido de los centinelas para hacerles blanco de sus arcabuces y espingardas, eligiendo cachazudamente la ocasi\u00f3n, al objeto de aprovechar el tiro, de tal modo, que al sentirse en la plaza el eco de un disparo aislado, se daba por segura la producci\u00f3n de una victima, inquiriendo todos quien seria el infortunado. As\u00ed perecieron en nuestras avanzadas, gran n\u00famero de oficiales y soldados, consignando las partidas de \u00f3bito, tras el nombre de la v\u00edctima, el doloroso y seco apunte de: \u201cmuri\u00f3 de bala mora, hall\u00e1ndose de servicio en el Fuerte de San Miguel, San Carlos o las Victorias\u201d&#8230;<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n militar, objeto primordial de los ataques de los fronterizos hasta el a\u00f1o 1883, en que se construyeron los Fuertes exteriores de San Lorenzo, Camellos, Cabrerizas Bajas y Altas, y Rostrogordo, fue sostenida con firmeza por sus heroicas guarniciones en todos los tiempos, muy seguras de su importancia paca la mejor defensa de la Plaza, y confiadas tambi\u00e9n en que jam\u00e1s habr\u00eda de faltarles auxilio a trav\u00e9s de la red de galer\u00edas subterr\u00e1neas que la un\u00edan con las restantes defensas.<\/p>\n<p>El destacamento de San Miguel, fue aqu\u00ed considerado en un tiempo, como puesto de m\u00e1ximo honor, y por ello, en ocasi\u00f3n de los muchos asedios puestos por el enemigo a la Plaza, eran much\u00edsimos los bravos que se ofrec\u00edan voluntariamente a guarnecerlo, en noble af\u00e1n de emular gloriosas haza\u00f1as.<\/p>\n<p>Tuvo muy destacada resonancia este Fuerte, en las operaciones que durante el mes de Febrero de 1860 realizo en las afueras de la Plaza el heroico Brigadier Don Manuel Buceta -terror de la marisma,- y de modo muy especial la noche del 9, en que reunidos mas de 5.000 fronterizos, cayeron de improviso sobre el campamento que al amparo de los Fuertes de Santa Lucia y San Carlos hab\u00eda establecido a extramuros de la Plaza, el Batall\u00f3n Provincial de Granada, llegado aquel mismo d\u00eda a Melilla, grave suceso de guerra, en que sufrimos un total de 182 bajas, acci\u00f3n por la que, con gran sentimiento de este pueblo, fue procesado y conducido a Espa\u00f1a el General Buceta, que a la postre sali\u00f3 absuelto con muy honrosos pronunciamientos, del Consejo de Guerra a que fue sometido en la Capitan\u00eda General de Granada.<\/p>\n<p>La artiller\u00eda y guarnici\u00f3n del Fuerte de San Miguel logro hacer en esta ocasi\u00f3n tal cantidad de muertos al enemigo, que al d\u00eda siguiente quedaron suspendidas las hostilidades, prestos los moros a pagar la paz, con tal de poder retirar libremente las innumeras victimas de aquella gran sorpresa, que en resumen hubo de resultarles fallida. El Teniente Coronel del Regimiento de Granada Don Jos\u00e9 Wambaessen, gravemente herido en esta terrible noche, y a cuyo descuido atribuyeron el desorden que motivo nuestra crecida cantidad de bajas, era Jefe de gran prestigio que hab\u00eda sido herido cinco veces en la guerra, y condecorado con tres Cruces de San Fernando&#8230;<\/p>\n<p>Las ultimas intervenciones b\u00e9licas de este famoso Fuerte, tuvieron lugar el a\u00f1o 1863, con ocasi\u00f3n del viaje que para reducir a los moros de estas vecindades, -que no acataban las estipulaciones ratificadas en Wad-Ras,-hizo a Melilla el Pr\u00edncipe marroqu\u00ed Muley el Abb\u00e1s, cuya visita determin\u00f3 la destrucci\u00f3n de la Mezquita de Santiago, (19 de Noviembre) y las edificaciones de piedra y barro que constitu\u00edan el viejo poblado moro de Cabrerizas, dentro del territorio de soberan\u00eda.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en 5 de Diciembre de 1871, se ordeno cargar la artiller\u00eda de San Miguel, pronta a disparar, con motivo del comienzo de las obras de desviaci\u00f3n del r\u00edo Oro, trabajos que se iniciaron y concluyeron en tiempos del Gobernador Don Bernardo Alemany, sin derramamiento de sangre, gracias a la intervenci\u00f3n armada del Pr\u00edncipe Muley Abdal-Jah, hijo del Sult\u00e1n Muley Mohamed Ben Abderrahaman, que acampo en el Cerro de Santiago con su Mehal-la, para que viesen los moros respond\u00eda todo aquello a un deseo del Sult\u00e1n.<\/p>\n<p>El Fuerte de San Miguel, sobre el que hoy act\u00faa la piqueta demoledora, tuvo al largo de los siglos, seg\u00fan decimos, -la mas brillante participaci\u00f3n en la defensa de la Plaza de Melilla, cuja de acero en que, desde 1497, se sostiene con orgullo en el Norte de Marruecos, la gloriosa Bandera espa\u00f1ola, linajudo air\u00f3n de grandezas y hero\u00edsmos Como de ninguna otra fortificaci\u00f3n espa\u00f1ola, puede decirse de este glorioso Fuerte, que su mole fue amasada con la sangre generosa de los heroicos hijos de Espa\u00f1a, sujetos a la defensa de los m\u00e1s altos prestigios de la Patria.<\/p>\n<p>Gloriosos ca\u00eddos del Fuerte de San Miguel, de Melilla: \u00a1presentes!&#8230;.<\/p>\n<p>[Bibliograf\u00eda: Antonio Bravo Nieto, Salvador Moreno Peralta, Jes\u00fas Miguel S\u00e1ez Cazorla. Melilla la Vieja. Plan Especial de Rehabilitaci\u00f3n de los Cuatro Recintos Fortificados. Ciudad Aut\u00f3noma de Melilla. 1999.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Miguel S\u00e1ez Cazorla. Patrimonioculturalmelillense.blogspost<\/p>\n<p>Rafael Fern\u00e1ndez de Castro y Pedrera. Glorias que desaparecen. El Fuerte de San Miguel, en la Ciudad de Melilla Revista Muritania n\u00ba 184.T\u00e1nger.1943 ][\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][us_grid post_type=\u00bbattachment\u00bb images=\u00bb8179,8180,8181,8182&#8243; items_quantity=\u00bb\u00bb items_layout=\u00bbgallery_default\u00bb type=\u00bbmasonry\u00bb columns=\u00bb4&#8243; img_size=\u00bbus_350_350_crop\u00bb overriding_link=\u00bbpopup_post_image\u00bb][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]De esta obra de fortificaci\u00f3n del siglo XVIII solo nos queda a d\u00eda de hoy el recuerdo de lo que 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