Conjunto Fortificado de Melilla la Vieja
Un sistema defensivo excepcional compuesto por cuatro recintos fortificados, fosos, cortaduras y fuertes exteriores que configuran uno de los enclaves históricos más emblemáticos del patrimonio melillense.
El Conjunto Fortificado de Melilla la Vieja, conocido popularmente como el Pueblo, se presenta al visitante como una soberbia fortaleza compuesta por cuatro recintos fortificados separados entre sí por fosos o cortaduras. A este sistema se suman una serie de fuertes exteriores que pueden considerarse como el denominado Quinto Recinto Fortificado.
Situation
Los tres primeros recintos están construidos sobre un peñón rocoso que se adentra en el Mediterráneo y el cuarto en la península, en la zona conocida como la altura del antiguo Cerro del Cubo, en cuya elevación hoy día se asienta el Parador de Turismo.
Esta disposición estratégica permitió consolidar durante siglos un sistema defensivo de enorme valor militar, urbano y patrimonial, estrechamente vinculado a la evolución histórica de la ciudad.
Breve historia del conjunto fortificado de Melilla
Desde el siglo XV Melilla constituyó una de las avanzadas de la frontera marítima que los monarcas españoles levantaron en el Mediterráneo, convirtiéndose en una fortaleza.
La vieja ciudad, heredada de la Antigüedad y Edad Media, se fue transformando gracias a la construcción de los cuatro nuevos recintos defensivos entre los siglos XVI, XVII y XVIII, conocidos como Melilla la Vieja o el Pueblo.
Desde 1881 comenzó en Melilla la construcción de una serie de fuertes exteriores con la intención de que protegieran los nuevos límites de la ciudad. Esta iniciativa constituyó en su época un innovador sistema defensivo, similar a los antiguos fuertes exteriores que se fueron perdiendo en el siglo XVII.
Puesta en valor
Las primeras consideraciones sobre el valor arquitectónico de los recintos se iniciaron en la zona de la Marina en 1917, y con más intensidad entre 1927 y 1930, con el gobierno de la Junta Municipal, que inició diferentes obras de adecentamiento.
Fue declarada Monumento Histórico-Artístico el 11 de agosto de 1953. A partir de su traspaso al Ministerio de Educación, se inician los trabajos de restauración y comienza el acondicionamiento para la visita.
En 1986 se aprobó la ampliación del conjunto histórico de la ciudad, contando por entonces con el estatus de Bien de Interés Cultural. En el área protegida se incluyen Melilla la Vieja, el Ensanche Modernista y algunas zonas del barrio Industrial y del Real.
El Excmo. Ayuntamiento de Melilla, según acuerdo de la Comisión de Gobierno del 14 de mayo de 1987, encargó un Plan Especial de Rehabilitación de los cuatro Recintos Fortificados que, superados los trámites pertinentes, fue aprobado definitivamente por acuerdo plenario de fecha 2 de abril de 1992.
Hitos principales
Siglo XV
Melilla se consolida como plaza fortificada vinculada a la defensa marítima del Mediterráneo.
Siglos XVI, XVII y XVIII
Se desarrollan los cuatro recintos defensivos que conforman el núcleo histórico de Melilla la Vieja.
1881
Comienza la construcción de fuertes exteriores destinados a proteger los nuevos límites de la ciudad.
11 de agosto de 1953
Declaración como Monumento Histórico-Artístico.
1986
Ampliación del conjunto histórico protegido con estatus de Bien de Interés Cultural.
2 de abril de 1992
Aprobación definitiva del Plan Especial de Rehabilitación de los cuatro recintos fortificados.
Un enclave esencial para comprender la historia de Melilla
El conjunto fortificado no solo representa una extraordinaria obra de ingeniería militar, sino también una pieza fundamental en la construcción histórica, urbana y cultural de Melilla. Su conservación y puesta en valor permiten acercar al visitante a la evolución de la ciudad y a la riqueza de uno de sus paisajes patrimoniales más singulares.
