Protección, restauración y puesta en valor del patrimonio
La conservación de los recintos fortificados y del patrimonio histórico de Melilla ha sido el resultado de un largo proceso de reconocimiento institucional, investigación, restauración y difusión cultural.
Las primeras consideraciones sobre el valor arquitectónico de Melilla se centraron en los recintos fortificados. Los trabajos de rehabilitación comenzaron en la zona de la Marina en 1917 y cobraron mayor intensidad entre 1927 y 1930, coincidiendo con la etapa del primer ayuntamiento, que impulsó distintas obras de adecentamiento y mejora.
Cronología de la protección patrimonial
Principales hitos en el reconocimiento, estudio e intervención sobre los recintos fortificados y el conjunto histórico de Melilla.
Primeras actuaciones de adecentamiento
Los primeros trabajos de rehabilitación se desarrollaron en la zona de la Marina a partir de 1917. Posteriormente, entre 1927 y 1930, se intensificaron las actuaciones con diversas obras de mejora promovidas por el primer ayuntamiento.
Reconocimiento oficial del valor monumental
El valor monumental de los Recintos Fortificados de Melilla fue reconocido para el patrimonio histórico y cultural español mediante su inclusión en el Decreto de 11 de agosto de 1953, publicado en el BOE de 7 de septiembre de 1953.
Primeras intervenciones de reconstrucción y acondicionamiento
Las primeras intervenciones de reconstrucción y preparación de los recintos para las visitas comenzaron en 1953 bajo la dirección de Francisco Mir Berlanga, con el asesoramiento del ingeniero militar Juan Rodríguez Puget y de la Real Academia de Santelmo, así como con la participación del arquitecto conservador de los monumentos de la 7.ª zona. Hasta 1970 se ejecutaron trabajos de limpieza, consolidación, ajardinamiento y mejora de accesos.
Investigación, inventario y documentación
Entre 1981 y 1987 se desarrollaron importantes labores de investigación, documentación e inventario de gran parte de la fortificación por la Asociación de Estudios Melillenses, a cargo de Jesús Miguel Sáez Cazorla y Antonio Bravo Nieto. En 1987 ambos recibieron el Premio Nacional “Manuel Corchado” de Investigación Histórico-Arqueológica.
Declaración como Bien de Interés Cultural
Tras la promulgación de la nueva Ley del Patrimonio, el Real Decreto 2753, de 5 de diciembre de 1986, publicado en el BOE de 17 de enero de 1987, declaró “Bien de Interés Cultural, con la categoría de Conjunto Histórico, una zona de la ciudad de Melilla”. Esta disposición incluyó la delimitación del conjunto histórico y de su entorno de protección.
Plan Especial de Restauración Integral
En 1989, Jesús Miguel Sáez Cazorla y Antonio Bravo Nieto, junto al arquitecto malagueño Salvador Moreno Peralta, redactaron un Plan Especial de Restauración Integral (PERI) de los recintos fortificados, en desarrollo del acuerdo adoptado por la Comisión de Gobierno de la ciudad el 14 de mayo de 1987.
Reconocimiento nacional e internacional
El trabajo realizado sobre los recintos fortificados fue distinguido con un diploma de Europa Nostra en 1999 y con la Medalla de Oro de la Asociación Española de Amigos de los Castillos.
Ámbito del conjunto histórico protegido
El área protegida no se limita únicamente a los recintos fortificados, sino que integra otros espacios de especial valor urbano, histórico y arquitectónico.
Melilla la Vieja
Núcleo originario y principal espacio fortificado de la ciudad, con un extraordinario valor histórico, defensivo y patrimonial.
Ensanche Modernista
Uno de los conjuntos modernistas más relevantes de España, integrado en la delimitación protegida por su singularidad arquitectónica y urbana.
Barrios y entorno de protección
La delimitación incluye además algunas zonas del barrio Industrial y del Real, junto con su correspondiente entorno de protección.
Compromiso actual con la difusión del patrimonio
La conservación del patrimonio no solo implica proteger y restaurar, sino también divulgar, interpretar y acercar este legado a la ciudadanía.
