Día Internacional de los Monumentos y Sitios “Culturas Compartidas, Patrimonio Compartido, Responsabilidad Compartida”

Desde 1984, cada 18 de abril se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de los Monumentos y Sitios gracias al Consejo Internacional de Monumentos y sitios (ICOMOS) con la colaboración de la UNESCO.

El fin primordial de esta efemérides es intentar sensibilizar y dar a conocer la riqueza que posee la humanidad en lo referente a patrimonios históricos, a la par que fomentar su conservación y protección

Para este 2020 el lema escogido es :

“Culturas Compartidas, Patrimonio Compartido, Responsabilidad Compartida”

Según aparece en su página web “refleja dentro del contexto global, el patrimonio como parte de la identidad cultural, en un momento donde la evolución de las poblaciones, los conflictos y la incertidumbre ambiental cambian constante y rápidamente”.

Como vemos al término “compartir” se le ha dotado de un gran protagonismo.. Se nos está invitando a explorar en esta idea en tres importantes aspectos: culturas, patrimonio y responsabilidad.

Un lema que nos debe hacer reflexionar y abrir horizontes a proyectos más comunes. Ello supondrá un campo de acción más amplio con lo que la protección y conservación será aún mayor.

Debe quedarnos claro que “ al unir esfuerzos, multiplicaremos resultados.”

En el Hospital del Rey

Cada año la Fundación Melilla Ciudad Monumental escoge un lugar emblemático para esta conmemoración. Para este 2020 se había pensado dar protagonismo y mayor visibilidad al Hospital del Rey, hoy sede del Archivo General de la Ciudad.

La situación por la que estamos atravesando no nos permite celebrar ningún tipo de acto. Pero no impide realizar una celebración testimonial, a través de los medios de comunicación y redes sociales.

Un edificio cuyas vetustas paredes nos hablan de épocas pasadas, de las penas y alegrías vividas por una población que supo afrontar con más fortaleza y tesón que medios, las situaciones extremas en las que se vio inmersa.

Temporales, hambrunas, terremotos y más de un asedio, de los que salieron victoriosos. Indudablemente hubo que pagar un alto precio: la pérdida de vidas humanas.

Este hospital que fue proyectado en 1752 por dos ingenieros militares Juan de Dios González y Thomas de Warluzel venía a sustituir al de San Francisco frente a la Iglesia de la Purísima Concepción cuyas salas ya no podían cubrir las necesidades de una población en progresivo crecimiento.

En 1758 dieron comienzo por fin las obras que no concluyeron hasta casi finalizado el Sitio de 1774-1775.

A partir de esa fecha estuvo funcionando como único centro sanitario hasta 1929 fecha en la que cerró sus puertas definitivamente. En los primeros años del siglo XX compartió actividad con el Docker, Buen Acuerdo, Enfermería Indígena, Gómez Jordana, etc. y, por supuesto, el de la Cruz Roja.

Paseando por sus salas, es fácil que la mente nos haga viajar en el tiempo y visualizar aquellas estancias llenas de camastros donde los habitantes de la Plaza se recuperaban de sus dolencias.

En ellas trabajaron grandes profesionales de la medicina y cirugía así como enfermeros, sangradores, etc. Personas que debía redoblar esfuerzos, sobre todo en las épocas en las que el material escaseaba.

Parece que la historia, en cierto modo, se repite. Tres siglos después estamos sitiados, asediados por un enemigo invisible mucho más feroz que los que nos atacaban en épocas pasadas.

No es necesario decir la importancia que tiene la personal sanitario en nuestra vida, y en estos momentos aún más.

Nos ha tocado vivir algo inesperado, que ha hecho templar los cimientos del mundo. Que ha trastocado con inusitada fuerza nuestras vidas y que, tristemente, nos está arrebatando a miles de ellas.

El Hospital del Rey debe ser pues referente de resistencia, y de vida. En sus salas indudablemente se fueron muchos, pero otros lograron superar sus males, sanar de sus heridas y ¡vivir!.

Hoy, más que nunca, la palabra “compartir” del lema escogido por ICOMOS adquiere un sentido más profundo.

Por ello la Fundación Melilla Ciudad Monumental cuya misión es la de preservar y difundir nuestro patrimonio , desea hacer partícipes a todos los melillenses del conocimiento de la riqueza patrimonial que encierran estos pocos kilómetros cuadrados.

A través de “Conociendo nuestro patrimonio” estamos dando mayor visibilidad, compartiendo información sobre monumentos, edificios e historias que merecen ser conocidos y reconocidos.

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