Puerta de la Marina

Segunda puerta más importante de la ciudad después de la de tierra, ubicada en el denominado “Frente de la Marina”, donde se hallaba el desembarcadero del puerto.

Aunque las murallas de esta zona datan del siglo XVI, la forma definitiva de todo el conjunto sería ejecutada en el siglo XVIII cuando se reconstruye todo el frente de murallas llamado de la Marina o de Mar y se realiza la nueva puerta. Constituye la más importante fachada urbana de “Melilla la Vieja” hacia la ciudad moderna.

La Puerta de la Marina está formada por un cuerpo de guardia rectangular situado en la parte superior que protege la entrada. La puerta de cantería se remata en su exterior con un escudo del rey Carlos IV y la inscripción: “REINANDO EL SEÑOR D. CARLOS IV AÑO 1796”.

Construida en 1680 y perfeccionada en 1687 según diseño del ingeniero Octavio Meni; tenía un sistema de puente levadizo con cadenas y un foso excavado. Era gobernador Diego Toscano y Brito.

Entre 1695-1696, el gobernador y general de Artillería Antonio Zúñiga de la Cerda acabó entre otras obras el baluarte de San Antonio de la Marina con un varadero nuevo, que representaron cambios más o menos importantes sobre la estructura fortificada renacentista.

Posteriormente durante el período comprendido entre 1700-1714 en el Frente de Mar, se reparó este baluarte que estaba muy maltrecho a causa de los temporales. Siendo gobernador Jerónimo Ungo de Velasco se finalizaría la reconstrucción del mismo.

En el período comprendido entre 1794-1796 se procedió a lo que sería la última gran obra del siglo XVIII, la reconstrucción total de la muralla desde el torreón de la Cal hasta el de San Juan, casi inservible por su mal estado.

La nueva muralla, se sacó desde los cimientos trabajando de día y de noche: en las obras fue reformada la antigua Maestranza, construyéndose en la misma muralla unos almacenes abovedados en dos plantas.

En esta misma fecha se rehizo en un sobrio estilo neoclásico la Puerta de la Marina, como reza en la inscripción sobre su arco de entrada.

En 1790 encontramos el nuevo embarcadero junto al torreón de la Cal y la Puerta de la Marina, lugar en el que permaneció hasta que se construye el puerto del siglo XX.

A principios del siglo XX se construyó la escalera que llegaba hasta el Torreón de la Cal.

“Puerta de la Marina donde antaño varaban los faluchos, es una entrada sobria que conserva con apreciable detalle el espíritu de su construcción (1796). Obra tardía de aquella otra puerta, también llamada de la Marina, con su foso y su puente levadizo.

* Antes de traspasar la puerta y entrar al túnel se pueden leer unos versos del poeta melillense Pío Gómez Nisa . Esta placa fue colocada siendo alcalde de Melilla Francisco Mir Berlanga (1964-1971).

“PUERTA DE LA MARINA
PARA PASAR ESTA PUERTA
TRANSFORMAD EL ATAVÍO.
PARA ATRAVESA LAS CALLES,
DOMINAD TODOS LOS GRITOS.
PARA COMPRENDER SU ALTURA
ASOMAOS AL VACIO,
ENVOLVIENDO LA MIRADA
EN ALGODÓN Y SIGILO.
MELILLA LA
VIEJA DUERME
ESTACIONADA EN LOS SIGLOS …
PIO GOMEZ NISA”

Esta emblemática puerta de entrada a la Vieja Melilla es citada por diversos autores. Tal es el caso de Francisco Carcaño en La Hija de Marte:

“En las dovelas del arco que sostenía al muro defensivo perpendicular a la dirección de las murallas, que constituían uno de los lados del castillete flanqueante, leyó Fernando una inscripción: “Reinando Carlos IV, año…”.

  • Muchacho ya empieza la historia a hablar.
  • Ya te irá enseñando cosas. Ahora encontraremos la puerta de hierro, que todas las noches se cierra para dejar aislada la plaza, y después verás los puentes levadizos. Aquí se vive como en la edad media.”
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