El apóstol Santiago vuelve a su capilla en Melilla la Vieja Proceso de restauración

Dado el gran deterioro que sufría la pequeña escultura del apóstol Santiago, ubicada en la capilla del mismo nombre, la Fundación Melilla Ciudad Monumental acordó que se procediera a su restauración.

La encargada de ello ha sido la melillense Amaya Martínez Felices, licenciada en Bellas Artes, quien durante varios meses ha trabajado con la imagen hasta devolverle su aspecto original.

El Apóstol Santiago

Santiago de Zebedeo fue uno de los apóstoles más destacado de los que siguieron a Jesús. En la tradición cristiana se le conoce como Santiago el Mayor; hijo de Zebedeo y Salomé. Es el patrono de España.

Datos sobre la imagen

El 2 de diciembre de 1998 el arquitecto Javier Vellés hacía entrega de una imagen del Apóstol Santiago el Mayor. Esta réplica es un modelo a escala de una de las 16 estatuas que adornan el exterior del tambor de la cúpula de la capilla de San Isidro, de la iglesia de San Andrés de Madrid.

Fue trazada por Pedro de la Torre en 1642, aunque se iniciaría en 1657 bajo la dirección de José de Villarreal.

La capilla fue rematada por una gran cúpula y linterna, con un elevado tambor octogonal y las esculturas de los apóstoles alrededor de ella. Estas fueron talladas en piedra caliza de Tamajón (Guadalajara) por Juan Cantó de Salazar en el siglo XVII.

Javier Vellés fue el encargado de la reconstrucción del interior de la mencionada iglesia, realizando una meticulosa labor. La vieja parroquia de San Andrés sufrió un devastador incendio en 1936, quedando solo una mínima porción de la misma.

Este arquitecto bilbaíno ha realizado varias obras de restauración y acondicionamiento en Melilla la Vieja: Cuevas del Conventico, Muralla de las Cruces, etc.

Breve historia de la Capilla de Santiago

El que fuera lugar de culto, a pesar de sus reducidas dimensiones, pudo ser obra de Miguel de Perea, enviado a Melilla por el emperador Carlos V en 1549. Esta capilla, realizada en un gótico tardío (representa una de las pocas muestras de este estilo arquitectónico en África), tiene una bóveda nervada de terceletes, con varias claves destacadas por un florón.

Este ingeniero junto al maestro de obras, Sancho de Escalante, construyeron este pequeño espacio de oración en la principal entrada de la ciudad, determinado un espacio religioso y simbólico a la vez.

En 1654 el entonces gobernador Pedro Palacios Guevara reedificó la capilla adornando su altar, quizá porque la iglesia de San Miguel ya no existía o estaba en muy mal estado.

Proceso de restauración

Amaya Martínez Felices, realiza el siguiente informe detallando el proceso de restauración:

a) Estado inicial

Se trata de una talla del apóstol Santiago de unos 40 cm. De altura realizada en pasta cerámica. De anatomía un tanto tosca con cabeza estilizada y brazos poco ajustados a las proporciones del torso.

Presenta diversas alteraciones, la más destacada la rotura del brazo izquierdo además de pérdidas en la base de la pieza, con golpes diferentes en la parte posterior y la pérdida del material que ello conlleva.

Se puede observar suciedad superficial y una pérdida de policromía de un 60% de la pieza, quedando muestras de la pintura original o de los posibles repintes posteriores. Esta alteración se ve acentuada debido a su exposición al aire libre dentro de una hornacina donde los cambios de humedad y exposiciones solares son muy cambiantes.

b) Tratamiento realizado

1) Protección de la obra

Se encontraba muy deteriorada fundamentalmente por las características del material, escayola cubierta por hornacina de cristal pero sobre piedra y en exterior, cuyas condiciones de humedad relativa son muy altas y acentuado por la absorción de la misma por capilaridad. Lo que produjo pérdidas de material y de capa pictórica.

Se realizaron sentados de color mediante cola de conejo para evitar más pérdidas de pintura.

2) Limpieza mecánica

Otra de las alteraciones producidas por la humedad fueron la enorme cantidad de carbonatos que produjo la pieza y de suciedad superficial propia del paso del tiempo y del lugar donde se encuentra expuesta. También a aparecen en zonas puntuales restos de lapislázuli, polvo azul violáceo debido a que la hornacina fue pintada en algún momento de su historia con éste material y al desprenderse cayó sobre la misma.

Se realizó una primera limpieza con brochas de cerda dura, la enorme cantidad de carbonatos fueron eliminados mediante fibra de vidrio y a punta de bisturí por cada una de las estrías formadas en la parte posterior de la pieza.

3) Eliminación de repintes, manchas y suciedad superficial (serán realizadas mediante disolventes elegidos tras las catas de limpieza)

La rotura del brazo dejaba ver el soporte interno, alambre oxidado que proporcionó marcas en superficie al igual que en la base, se eliminaron mediante disolvente (convertidor de óxido).
Se repasó la limpieza con disolvente diluido debido a la poca resistencia de la policromía.

4) Reconstrucción de faltas

Se colocó el brazo en la posición original mediante adhesivo específico y se rellenaron con estuvo y cola de conejo los huecos que se habían producido en diferentes partes de la superficie, pérdidas en la peana, grieta del brazo y se reforzó la base que presentaba bastantes alteraciones.

5) Reintegración de lagunas producidas por la pérdida de material

Una vez eliminados los carbonatos y la suciedad se observaron multitud de faltas en la capa pictórica, se realizaron con acuarela y técnica mixta debido a las irregularidades de la superficie (regatino y puntillismo).

6) Protección de las piezas

Debido a las condiciones del material, de cómo se encontró la pieza de alteraciones y de la ubicación donde será expuesta se realizaron tres capas de protección mediante barniz mate. Con tiempos de secado de varios días.

7) Eliminación de brillos

Se eliminaron brillos mediante cera y para mayor protección de la pieza.

c) Propuesta de conservación

Debido a las condiciones exteriores de donde será expuesta, con cambios muy bruscos de humedad relativa y acentuado por las características del material con el que está realizada la obra ya que la escayola absorbe mucha humedad se recomienda:

    • Colocar algún tipo de aislante entre la base y la piedra sobre la que será expuesta para evitar absorción por capilaridad, podría ser metacrilato, cristal o similar.
    • Colocar algún tipo de humidificador o gel de sílice que elimine en alguna medida la humedad.
    • Controles periódicos para controlar la proliferación de carbonatos y llegado el momento aplicar más capas de protección a la pieza.
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