Conociendo nuestro patrimonio Edificio “El Telegrama del Rif” (II)

Fases históricas de construcción.-

Podemos clasificarlas en tres grandes etapas:

1.- Proyección y ejecución (1912-1913)

En agosto de 1912 la documentación necesaria para llevar a cabo las obras está preparada y es presentada por Enrique Nieto para su aprobación ese mismo año. El contratista Miguel Adelantado realiza los trabajos de construcción a lo largo del verano de 1913, quedando totalmente concluidas en septiembre, momento que en el que el arquitecto catalán fija el valor del inmueble en 68.000 pesetas.

Después de que Cándido Lobera se hiciera con la propiedad del solar correspondiente al nuevo barrio de la Reina Victoria en 1911 tras comprarlo al adjudicatario del mismo, Luis Sunyer de Bofarull, que lo había adquirido por un total de 4.032 pesetas en subasta (12,80 ptas/m2), el Proyecto de casa que desea construir D.C. Cándido Lobera en Melilla pasa a depender del arquitecto Enrique Nieto. Los planos están terminados en agosto de 1912. Las obras finalizaron en septiembre de 1913.

El edificio resultante desarrolla planta baja y principal, Las fachadas abiertas a las actuales calles Ejército Español y Cándido Lobera.

En el interior la distribución de espacios atiende, en la planta baja a las funciones de imprenta y redacción del periódico de D. Cándido Lobera, por lo que se concibe una planta libre en la que destacan las columnas de fundición reflejadas en el proyecto de Nieto de 1912, mientras que la planta principal, destinada a vivienda del propietario se organiza en torno a la caja de escalera que comunica ambas alturas, Desde ella se accede a dos recibidores que dirigen el paso a los pasillos que llevan a las distintas dependencias. El salón principal, atendiendo a la tipología tradicional de vivienda burguesa, se levanta sobre la entrada al inmueble y abre al balcón principal en chaflán.

En los lados occidental y meridional de la residencia, abiertos a las calles Cándido Lobera y Ejército Español respectivamente, encontramos dos comedores y los cuatro dormitorios principales, así como dos estancias destinadas a gabinete.

El lado noroeste queda configurado entorno a un pequeño patio medianero que da luz a dos dormitorios dispuestos en esta parte de la planta y otro patio interior medianero que da luz a dos dormitorios dispuestos en esta parte de la planta y otro patio interior junto a la caja de escalera. Aquí encontramos las cocinas y las estancias de aseo.”

2.- Reformas realizadas en 1927

En mayo de 1927 el mismo arquitecto presenta a Cándido Lobera, propietario del inmueble el proyecto para desarrollar una serie de reformas que afectan a la planta principal y a la azotea, realizándose nuevas habitaciones y cubriendo otras en ésta. Las obras llevadas a cabo por el contratista Juan Sánchez Calleja, quedaron completamente terminadas en 1928.

La principal intervención fue, como se ha dicho, la construcción de nuevas habitaciones en el piso de la azotea. Estas quedaban retranqueadas con respecto a la línea de fachada, de modo que no fueran percibidas desde la calle, a excepción de una de ellas que se prolongaba hasta la fachada del edificio presentándose al exterior un nuevo balcón sobre el piso. Este añadido a la fachada fue perceptible hasta las obras de ampliación llevadas a cabo en el presente siglo, que incorporaron este cuerpo al nuevo piso.

Aunque estas obras de ampliación llevadas a cabo por el arquitecto del proyecto original no dejaron apenas huella en fachada, remodelaron por completo el piso destinado a vivienda y la planta de azotea.

En esta última, la primera intervención fue el derribo del pequeño cuarto que existía desde 1913 para construir las nuevas habitaciones y levantar la altura de otras del piso principal.

Leyendo el presupuesto y la liquidación de las obras ejecutadas observamos que la intervención iba destinada a proporcionar una mayor comodidad a la residencia de Cándido Lobera.

Se derriban tabiques que levantar otros nuevos, se cambia la cocina, se amplia el hueco que daba acceso al balcón principal de la vivienda, se realiza un nuevo cuarto de baño y se añaden lavabos a los dormitorios, se instala un montacargas y una escalera de caracol…

Aparecen recogidas también algunas intervenciones de carácter decorativo en carpintería, pintura y labor de hierro como, por ejemplo, las nuevas flores del pasamanos de la escalera principal. Las labores metálicas fueron encargadas a los Almacenes Torres y Sáez, mientras que los trabajos de carpintería fueron realizados por el taller de D. Adolfo Hernández.

Después de la ejecución de las obras y tras haber realizado una serie de adiciones no reflejadas en el presupuesto, como las pequeñas obras en el piso bajo, el total presupuestado por el arquitecto Enrique Nieto (16.581,15 pesetas) ascendió a 36.950,73 ptas.”

Sobre esto último, ampliamos información con los datos aportados por Salvador Gallego Aranda:

“En mayo de 1927, el arquitecto barcelonés, presentará el Proyecto de [3] habitaciones en la azotea y reformas en el piso principal…, con un valor de 7.910 ptas, si bien, en el transcurso de su ejecución se producirá una segunda ampliación sobre el ya redactado (16.581,15 ptas.), alcanzando el total, por las mejoras introducidas, según la liquidación del contratista D. Juan Sánchez Calleja (1928), la suma de 36.950,73 ptas. En el año 1941, la propiedad será de Dª Francisca Peré- Viuda de Lobera- y, a principios de este siglo, como consta en el proyecto de ampliación de un segundo piso del arquitecto D. Manuel Ángel Quevedo Mateos (noviembre 2001) a Dª Asunción Bassets Patricio.

3.- Intervención realizada en 2003

En 2001 se presenta el proyecto de “Ampliación de vivienda existente en planta segunda del inmueble situado en c/ Ejército Español 16” por encargo de Dª Asunción Bassets Patricio y bajo la dirección del arquitecto Manuel Ángel Quevedo Mateos.

El proyecto observa la ampliación de la vivienda a través de la construcción de nuevos espacios residenciales en el cuerpo ocupado por la terraza creando un cuerpo más en fachada en ambos frentes del edificio.

Basándose en los elementos estructurales del inmueble que necesariamente habían de ser conservados, se distribuyen las nuevas estancias alrededor de la caja de escaleras de forma que las nuevas habitaciones se abran a fachada o a patios interiores. Cerca del acceso se sitúan la cocina y el salón, desde el cual se accede al despacho.

En la zona norte quedan los dormitorios y baños, diferenciándose de la zona de día, excepto por el cuarto de plancha, que queda en la zona más alejada de la entrada.

En cuanto a la fachada se ha pretendido mantener una continuidad con los pisos bajo y principal. Se continúa la estructura de muro de carga de fachada y la proporción de los huecos. El remate con decoración floral del peto se traslada al nuevo cuerpo construido, mientras que el friso de la planta primera se conserva, para lo cual los balcones se han transformado en ventanales frente a la solución de eliminarlos.

En el proyecto queda contemplada además la diferenciación de los añadidos con respecto a los elementos estructurales originales a través de unas molduras más simples en cuanto a decoración en las ventanas del nuevo piso construido y mediante un rayado en el enfoscado en lugar de imitar el almohadillado de piedra de las plantas baja y primera.

Sin embargo, la pintura aplicada a la fachada en todos sus niveles, si bien permite la integración de las partes confunde la visión de las distintas etapas constructivas

[Bibliografía: Ivan Ruiz Laguna, Cristina Aguado Padial. Informe histórico-artístico sobre el edificio denominado El Telegrama del Rif en Melilla. Fundación Melilla Ciudad Monumental, Universidad de Granada.2009

Salvador Gallego Aranda. Enrique Nieto. Un paseo por su arquitectura. Fundación Melilla Ciudad Monumental.2010]

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