Conociendo nuestro patrimonio Faro de Melilla. Una obra centenaria en el siglo XXI (II)

El Faro actual.-

En los primeros días del mes de marzo de 1915 a bordo del vapor correo de Málaga, Antonio Lázaro, viajaba el ingeniero jefe del Servicio Central de Puertos y Faros del Ministerio de Fomento, Manuel Díz Bercedoni. Le acompañaron también el jefe de Obras Públicas de Málaga, Rodríguez Spiteri y el ingeniero de minas de dicha jefatura, Manuel Delgado.

Tenían previsto visitar Chafarinas para comprobar in situ los daños causados en el puerto y en el faro. A su regreso a Melilla, harían lo mismo en esta ciudad.

Durante bastante tiempo se mantuvo la torre de vigía hasta que con el incremento del tráfico marítimo en el nuevo puerto se vio que dicha luz era insuficiente.

Así, el 23 de marzo de 1916 el jefe del Servicio Central de Faros y Costas envía a la Jefatura de Málaga, organismo del que dependía Melilla, los planos de un nuevo aparato y linterna para el faro. Estos debían servir de base para la redacción de un proyecto de reforma de la antigua torre.

El encargado de ello fue el ingeniero Manuel Delgado Delgado. El 27 de mayo del año anteriormente mencionado se remitía el proyecto al Director de Obras Públicas. En él no se contemplaba la remodelación de la caseta existente, por el contrario se proponía la construcción de una nueva y también una casa para los dos torreros.

Sabiendo que el lugar estaba expuesto a las inclemencias meteorológicas, Delgado propuso un edificio de gran firmeza que no precisara un constante mantenimiento. Ascendía el presupuesto inicial a 76.376,83 pesetas.

La Jefatura de Obras Públicas de Málaga con fecha 16 de agosto de 1916 solicitaba al comandante general de Melilla el nombramiento del ingeniero militar que había de formar parte de la comisión mixta encargada de decidir tanto la ubicación como la construcción del nuevo faro. Se decidió que fuese en el mismo lugar donde se hallaba la caseta del vigía. Fue designado para tal función Manuel Pérez Roldán.

La eficaz intervención del general Francisco Gómez Jordana, Alto Comisario de España en Marruecos y anterior comandante general de Melilla, propició el que se tramitará con rapidez el expediente de contratación. Así, el 16 de octubre de 1916 se firmaba una Real Orden que aprobaba el Proyecto de torre para el faro y un edificio para los torreros de Melilla.

Para la construcción de la torre se preveía un gasto de 21.680,56 pesetas y 54.693,29 pesetas para el edificio de los torreros. Del proyecto se segregó el piso de la cámara de iluminación y la escalera, que enlazaba la cámara de servicio con la de iluminación.

La obra fue declarada “de urgente realización”, se dispuso también que durante el tiempo de ejecución de la misma no se suspendiese el alumbrado. Otra puntualización fue se realizase por contratista particular sino por la Administración “para evitar cualquier entorpecimiento en el servicio de la luz y atender las indicaciones del Ramo de Guerra.”

Proceso de edificación

Las obras comenzaron el 28 de junio de 1917. El primer paso era demoler el antiguo faro y los pretiles de la muralla y proceder a la explanación del terreno. Para la preparación de la superficie donde se iba a construir hubo que consolidar alrededor de 350 metros cuadrados, haciendo mayor hincapié en la zona próxima a las antiguas murallas del Frente de Mar. Se hizo entonces un recalzo o cimentación de ocho metros de profundidad para la base. Esta se construyó sobre una mampostería forjada de cemento y caliza de gran dureza y homogeneidad, con un diámetro de 4,20 m encarando el parámetro exterior de la muralla.

En abril de 1918 fue preciso hacer un reformado del proyecto para afrontar las modificaciones introducidas: pasamanos de metal en las escaleras de la torre y casa de los torreros, zócalo de azulejos en el zaguán y vestíbulo de entrada, que formaba el patio de la casa. Figuraba también una bomba para elevar el agua del aljibe a unos depósitos de chapa de hierro instalados en las cocinas; tuberías y grifos tanto para fregaderos como retretes. Las barandas del patio y escaleras fueron cubiertas con pasamanos de madera.

Todo el edificio estaba rodeado por un balcón de hierro (hoy desaparecido) de un metro de altura, coincidente con la del piso bajo. El pavimento de cemento armado y solería de losetas nazaríes catalanas.

Este pasillo de 0,80 m (con dos cancelas de entrada) cumplía una doble función: aportaba un mejor aspecto a la edificación y servía como base para futuras reparaciones.

En lo referente a la torre del faro decir que tiene un diámetro de cuatro metros distribuidos del siguiente modo: dos para el anillo de la torre y otros dos para el ojo interior en el que se instaló una escalera de caracol. Alcanza una altura de 10 metros, construida con bloques de sillería caliza de las canteras.

Se tiene constancia que en septiembre del citado año la Junta de Fomento de Melilla debía facilitar 360 sacos de cemento “Asland” a la Junta de Obras de Málaga para la nueva edificación.

En julio de 1918 se desplazaba a Melilla José Herbella, ingeniero jefe del Servicio Central de Puertos y Faros. Tenía como misión proceder a la instalación y pruebas del aparato (de 6º orden con pantallas giratorias y un motor con una autonomía para 18 horas) que se iba a instalar en el nuevo faro. Estuvo auxiliado por los faristas Juan Gutiérrez y Pedro López.

En 1938 la Jefatura de Obras Públicas de Málaga entregó los faros de Melilla, Chafarinas y Peñón de Vélez de la Gomera a la Junta de Obras del Puerto de Melilla; siendo pues la encargada de su mantenimiento desde entonces.

Desde 1983 cuenta con un equipo luminoso eléctrico con reserva de gas de la casa AGA. Se aprovechó la antigua óptica CHACE-BROTHERS de 1918.

Por Orden de 28 de abril de 1994 del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (BOE de 6 de mayo) fueron adscritas a la Autoridad Portuaria de Melilla las instalaciones de iluminación de costas y señalización marítima de Melilla, Chafarinas, Alhucemas y Peñón de Vélez de la Gomera.

[Bibliografía: Francisco Narváez López El Faro de Melilla. Orígenes. Memoria anual 2012. Puerto de Melilla.

AAVV. Melilla la Vieja-Plan Especial de los Cuatro Recintos Fortificados. Ciudad Autónoma de Melilla.1999]

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