Conociendo nuestro patrimonio La “Casa Melul”. Historia de un edificio (II)

La obra de Enrique Nieto

Para saber  un poco más del proyecto  y posterior edificación acudimos al melillense y doctor en Historia del Arte  Salvador Gallego Aranda:

“Será en los bajos de su primitivo inmueble donde se instale, el 3 de enero de 1909 y junto al “Gran Bazar Reina Victoria”- propiedad de los Sres. Melul y Levy, a su vez, consignatarios de la línea de vapores “Tintoré” de Barcelona e “Ivo Bosch” de París- la conocida “Cervecería La Inglesa” regentada por D. Antonio Rivas Acuña, futuro cuñado del arquitecto, que estará a la altura de las mejores en su clase y donde tendrá lugar el idilio entre la Srta. Josefa y D. Enrique Nieto.

Este café- restaurante ofrecerá servicios extraordinarios para todo tipo de banquetes y lunch y, después de su reforma- con trabajos de carpintería y pintura de D. José María Ibáñez y D. Adolfo Lafuent-  será reinaugurado el 19 de octubre de 1912.

Asimismo se dedicará también a ofrecer conciertos, como los anunciados a principios del año siguiente con la compañía de artistas “Afric-man”.

El edificio actual responde a la reforma exigida por la nueva alineación derivada de la urbanización de la Plaza, que obligaba a adelantar los límites de la propiedad.

Esta coyuntura va a ser aprovechada para elevar dos nuevas plantas sobre el anterior inmueble- solar 155, barrio Reina Victoria-,respondiendo al proyecto del Sr. Nieto- mayo 1915- y, según D. Severiano Gil (1994) a las labores del delineante D. Felipe Heptener Uriz.

Así, el 8 de junio del 1915, la Sociedad Española de Estudios y Construcciones se anunciará en la prensa local- El Telegrama del Rif- con motivo de la inauguración de sus trabajos en la ciudad con la citada edificación, firmándose cuatro días más tarde, el contrato por el Sr. Melul y, en representación de la mencionada compañía, D. Cándido Lobera.

En compensación al adelantamiento forzado de su precio, el Sr. Melul instará, y verá cumplida su solicitud, para la condonación de los derechos inherentes a la nueva edificación.

El edificio, cuya finalización estaba prevista trece meses más tarde de la firma del contrato, será inaugurado, finalmente, el 3 de julio de 1917. Para tal evento se contará con el artista D. Emilio Santué, quién dirigirá la decoración de sus salones.

Este inmueble, con fachada a tres calles, está muy mermado en cuanto a sus terminaciones con relación al proyecto original. Así, su portada principal- Plaza de España- ha perdido el remate central- idéntico al que se observa en la Avenida- y sus torretas, de cuya esbeltez, con el desarrollo en altura de sus cierres laterales prismáticos, dependía el aligeramiento de su actual volumen.

De diseño curvo, adaptándose a la Plaza, su paramento se compone simétricamente, destacándose el recercado que acoge los vanos laterales, en sus dos primeros pisos.

En conjunto, rebosa de una ornamentación que fusiona las tendencias modernistas ya aludidas- y donde se llega a compenetrar y compensar los diferentes exornos, sin ningún atisbo de desigualdad; sólo la pareja de niños sedentes al final de las pilastras, ajenos a lo que les rodea, en lo más alto, con un jardín en derredor, nos habla de su vía directa al cielo.

De composición principal es, también, la portada del inmueble de la Avenida. Los entrepaños, como en el resto del edifico, simulan la sillería, usual en otras obras, y las molduras de su balconaje serán diferentes en su ascenso al abigarrado pretil de azotea.

Esta concepción divergente, reiterada en la fachada del General Marina, culminará en su remate semi-circular, que plasma en la rosca del arco una cenefa alternativa, de volumen y esquemática simetría, que irá descendiendo para presentarnos un portalón, donde el herraje y la carpintería se hermanan en sus exornos y dan paso al molduraje del vestíbulo que separa, de escalera y ascensor, una cancela lignaria de perfiles curvíleos

Todo un manual de la flora del ornamento parece asentarse en su superficie, departiendo, a modo de lección magistral, todo el repertorio conceptual y figurativo que caracteriza hoy el centro neurálgico del modernismo melillense.

Por lo que respecta a los inquilinos mercantiles y humanos, destacamos, en sus bajos, sustituyendo a los ya mencionados: en la calle General Marina, “La Fortuna”(1921), y “AUCONA-Transmediterránea” en la Plaza de España: el “Café Madrid”, “Postal Express- D. Miguel Vila, después D. Luis Alpuente Cabo y “ Óptica Roca”- empresa fundada en 1925-ñ, actualmente “Multióptica” [actualmente ha abandonado este emplazamiento para ubicarse en otro local en la Avda. Juan Carlos I Rey, a la altura de la plaza Héroes de España] y a la derecha del portal, por la Avenida, “El Palacio de Cristal”, desde 1927, con Levy&Serfati, continuando la familia Carciente Benarroch.

En dicho inmueble, tendrán sus consultas los Dres. Meliveo – dentista (1916)- Gonzalo- Medicina General (1919)- Bernardi- enfermedades nerviosas (1927)- Forteza- medicina general y gabinete de rayos X (1931) y Moncada – radiología (1932-1933)-y  D. Juan Muñoz Orozco- transportes marítimos y terrestres (1923).

A mediados del siglo pasado la propiedad del inmueble será de D, Samuel Melul Benchimol. En enero de 1989, se llevará a cabo un proyecto de rehabilitación parcial del edificio, cuyo contraste de colores- rojo intenso y blanco- le dio el calificativo goloso de “la tarta”.

En 2015 el estudio de arquitectura Moreno y Montero acometió un nuevo proceso de restauración recuperándose las balconadas y volviendo a los colores originales. Un resumen de esta rehabilitación fue publicado en 2015 en la Revista AKROS, he aquí algunas pinceladas aportadas por los autores:

“Es en 1915 cuando el arquitecto Enrique Nieto proyecta bajo encargo de D. David Melul el nuevo edificio de cuatro plantas de altura y ático. El edificio se estructura aprovechando su posición privilegiada disponiendo dos miradores volados en las esquinas que se rematan con templetes cubiertos por cúpulas.

El centro de la facha lo ocupa un mirador muy ornamentado coronado por un elemento circular decorado con motivos florales. Las otras dos fachadas se disponen siguiendo las pautas de la anterior. En la que ofrece frente a la Avenida se potencia un eje central donde se dispone el acceso al edificio, éste punto se refuerza con la disposición de un mirador de una planta coronado por una balaustrada. Este eje queda rematado por un elemento semicircular similar al que ofrecía frente a la Plaza de España.

La fachada que ofrece a C/ General Marina no posee un eje central como las otras dos pero continua con los ritmos y ornamentación profusa de las otras fachadas quedando perfectamente integrada compositivamente con las otras dos.

En este edificio, Nieto compensa los ejes horizontales marcados fundamentalmente por las líneas de balcones, con los verticales marcados por las pilastras rasgadas y la unión de huecos recercados.

Como bien apunta Antonio Bravo Nieto en su libro La construcción de una ciudad europea en el contexto norteafricano (1996), podemos ver elementos similares a los referentes modernistas en la obra de Doménech i Montaner en Barcelona tales como el Hospital de San Pau, el edificio de Instituciones Provinciales (1877), y sobre todo en la casa Lleó Morera (1905).”

Tras detallar los trabajos realizados en el edificio, finalizan el artículo del siguiente modo:

“Conclusión de las obras

Tras finalizar los trabajos en fachada, portal y patio nos centramos en el remate del arco ornamentado y de los templetes laterales.

Estos trabajos son los únicos que están pendientes a día de hoy debido a problemas económicos ajenos a la obra. Las placas de anclaje, esperas y molduras decorativas se encuentran preparadas para su montaje y se ha planificado la ejecución en materiales ligeros de todo el conjunto.

Resultaría frustrante para este equipo ver esta obra inacabada a falta de recuperar elementos que harían que se entendiese el edificio proyectado por Enrique Nieto en toda su magnitud.

La satisfacción más grande de los rehabilitadores es lograr que su trabajo prolongue la vida de los edificios en los que actúa sin interferir en su esencia…

Nuestra solución siempre ha mirado más allá de lo concreto de la recuperación de una moldura, una carpintería, etc y ha tratado de rehabilitar esa esencia a la que hacíamos referencia. Para ello hemos creído necesario recuperar los elementos mutilados hace décadas porque eran a nuestro entender la magnitud y esplendor del edificio y sobre todo de una época que marcó el desarrollo de Melilla como ciudad.

Es sin duda un edificio que refleja el momento de mayor apogeo de una clase media floreciente en la que las inversiones, el comercio y los servicios a una población cada vez más numerosa y militarizada, eran su caldo de cultivo.”

[Bibliografía: Salvador Gallego Aranda. Enrique Nieto. Un paseo por su arquitectura. Fundación Melilla Ciudad Monumental. 2010.

Antonio Bravo Nieto y Juan A. Bellver Garrido. La influencia de Lluís Doménech i Montaner en el ensanche de Melilla: el proyecto modernista del arquitecto Enrique Nieto para David J. Melul,1915. Akros, Revista de Patrimonio nº 14. Fundación Melilla Ciudad Monumental.2015

Javier J. Moreno Martín/Jesús Mª Montero Sáez. La Rehabilitación de un edificio modernista: método y práctica en la restauración de la “Casa Melul Akros, Revista de Patrimonio nº 14. Fundación Melilla Ciudad Monumental.2015]

 

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