Conociendo nuestro patrimonio Hospital de la Cruz Roja (II)

León Levy nos ilustra también sobre la historia del edificio:

“ El hospital de Cruz Roja hace 60 años

Es de público conocimiento que el edificio del actual Hospital de la

Cruz Roja, en su fase primitiva, fue un Colegio construido por la Junta de Arbitrios (Organismo predecesor del Ayuntamiento), sin embargo no hay constancia oficial de tal propiedad, ya que en el Registro de la Propiedad en su correspondiente inscripción figura el Estado cedió a Asamblea de Cruz Roja, es posible que fuese una aportación a las tareas de Instrucción Pública (asi se denominaba. el actual Ministerio de Educación y Ciencia).

Las necesidades de centros hospitalarios derivadas de las operaciones militares desarrolladas tras el Desastre de Anual en 1. 921, motivó

que fuese cedido al Ejército como Hospital, sin haberse usado como Grupo Escolar, -más tarde el incremento de los heridos asi como el aumento de población civil motivó la realización de un proyecto para su ampliación.

La construcción de esta nueva edificación no estuvo exenta de dificultades, el Ingeniero Director de la obra Sr. García Alix (suponemos sede

el que fue Director de la Compañía Hispano Marroqui de Gas y Electriciclad -ahora Gaselec- y que también tuvo actividades comerciales en el ramo de· electricidad) dimitió del cometido, ello produjo un parón pero las cosas se resolvieron de momento, por entonces se hallaban en Melilla.

Los Duques de la Victoria, ella era Delegada Especial de la Reina Victoria Eugenia ;-Jefa Suprema de la Cruz Roja- para esta Zona, su esposo

por lo visto era persona con aptitudes y se hizo cargo de la dirección de las obras, según «los de siempre» era un artista, más tuvo que marchar de nuestra Ciudad y se confirió la Dirección al Coronel de Ingenieros Sr. Andrade que fue quien coronó la obra pero también con sus dificultades, apremiaba usar el Centro ante el número de heridos militares y enfermos civiles, se puso en marcha,. a la vez finalizaba la construcción.

En las nuevas edificaciones hay que señalar, como más importantes:

Terraza.- Aqui se instaló el Pabellón de Tuberculosos, con 2 secciones (hombres y mujeres), por cierto que en materia alimenticia se estaba muy avanzado, no era de aplicación el plan general del Hospital, se proporcionaba

las comidas según los deseos <te .los enfermos, siempre bajo el previo acuerdo del médico. –

En aquel entonces la terraza estaba rodeada de negra aureola, asi es

que no es de extrañar esta opción alimenticia, recuerdo en mi niñez que oir Fulano o Mengana está en la Terraza era poco menos que pasaporte · para el otro mundo, hay que considerar que ante la abundancia de enfermos tuberculosos, cuando se les ingresaba eran prácticamente irrecuperables.

En el primer piso se hallaba el Pabellón de hombres con servicio de cirugía y medicina general, sala infantil, varias habitaciones para los muy graves asi como sala de curas, botiquín y otros elementos auxiliares.

Dentro de la misma planta había otra sala dedicada a Pabellón de mujeres, con igual estructiva que la de hombres más una sala de maternidad e incubadora.

Otro pabellón estaba dedicada para Jefes y Oficiales asi como enfermos de pago, rodeado de sumo confort con comedor, sala de fumar etc. El gran acontecimiento lo constituyó la instalación de Rayos· (que sin exageración prestó servicios durante 40 años) por aquellos tiempos la instalación única estaba situada en la clínica privada del siempre recordado Dr. Don Leopoldo Queipo, que había obtenido especialización en Alemania.

A fin de preparar equipo técnico se desplazó de Madrid el conocido Dr. Piga (Profesor del Hospital-Escuela) e impartió lecciones prácticas y teóricas, quedó a cargo del servicio el Dr. Modesto Soteras, que era Médico de Guardia y Ayudante del Cirujano Dr. Herranz.

Entre el viejo -personal del Hospital se recuerda como hecho anecdótico la compenetración que tenia Don Modesto con el aparato de Rayos X, lo dominaba perfectamente y era su mecánico, gracias a su esfuerzo fue prorrogando la vida del mismo.

Dentro del nuevo Plan de construcciones hay que consignar la Residencia de las Religiosas, habitaciones para las enfermos, Dispensario y la

Farmacia que llegó a preparar una amplia colección de medicamentos,

aparte de las fórmulas magistrales. Llegó a preparar más de 18.000

inyectables el primer año de su nuevo montaje sin contar el elevado número

de análisis clínicos efectuados.

Hay que señalar como un pilar de la Cruz Roja las Damas Enfermeras,

en la actualidad tienen el carácter de Auxiliares, pero en tiempos anteriores

prácticamente ejerzan las funciones de A.T.S., especialmente en Quirófanos y Curas, en época de operaciones se desplazaban al Campo y actuaban en Hospitales de Campaña, asimismo integraban las dotaciones sanitarias de los buques-hospitales, recordemos con nostalgia el Castilla, con su blanco casco, destrozándose un 12 de abril 1.927 junto al Cargadero de mineral.

Existían dos categorías dentro de las Damas: 1 ªy 2ª, las categorías se

obtenían mediante exámenes y tiempo de prácticas. La actuación del Equipo de Cruz Roja fue tan extraordinaria que ascendida a 1 ª categoría sin necesidad de examen, en atención a 1a capacidad demostrada.

Hay que resaltar que todas estas Damas eran voluntarias, aparte hablan Enfermeras profesionales.

El alma del Hospital era Don Clemente Herraz Lamich, prestigioso cirujano y Teniente Coronel de Sanidad Militar, hombre que bajo una energía indomable anidaba una bondad sin limites, circunstancias ingratas, derivadas de la Guerra Civil, le condujeron a Venezuela donde falleció.

Su inmediato colaborador Don Cándido Jurado, magnifico médico, excelente persona y hombre de inquietudes culturales (fue el Presidente

del Ateneo de Melilla).

El 22 de enero 1. 926 llega a Melilla el yate real Giralda, conduciendo

a la Infanta Luisa de Orleans, que trata la Delegación de la Reina Victoria

Eugenia, Jefe Suprema de la Cruz Roja Española, siendo portadora del Aguinaldo del Soldado, magnifica obra de solidaridad· y simpatía a los ·«soldaditos» que en tierras de África defendían el pabellón de España y su presencia en tierras marruecas, con oferta de sus -juveniles vidas.

Cruz Roja se encargó de la distribución del aguinaldo y la Infanta visitó

campamentos y posiciones en la zona cercana a Melilla.

Dependiente de Cruz Roja MeJilla se hallaba el Hospital de Cala Bonita,

creado poco tiempo antes con motivo del Desembarco de Alhucemas, dos años después obtenía autonomía.

El 13 de septiembre se colocó la primera piedra de la actual Capilla del Hospital, como costumbre habitual se colocó bajo la piedra un tubo conteniendo monedas, periódicos del día así como un pergamino en el –

gue aparecía el acta de esta primera piedra.

La construcción del edificio fue rápida, se inauguró el 26 de septiembre

1.927, el coste de las obras ascendió a unas 100.000 ptas., siendo autor

del proyecto el Arquitecto Sr. Larrucea.

Hace 60 años regia la Junta del Hospital la esposa del General Alberto

Castro Girona (Doña Concepción Pozurama) secundada por la VicePresidenta Da Esperanza Más de Coll, Dª Emma Gómez de del Pozo y Dª Irene Iribarren de Ostariz, gue tenían a su cargo las funciones de Tesorera y Secretaria, respectivamente.

Dentro del equipo de Damas habla que señalar la presencia masiva de

la familia Sancho Miñano (las señoritas Paz, Luisa y Matilde), a la que pertenece el actual Director del Hospital Don Justo.

Dentro del cuadro médico hay que recordar a los Doctores Manuel

Amieva (más tarde Director del Hospital y Asamblea Legislativa de Tánger), Soteras, Aurelio Solis, Máximo Cajal, Atilano Cerezo, Revenga, etc.

Asimismo figuraban Jos Doctores Fernández-Salazar (abuelo del médico

local Dr. Fernández Santacruz), Julio Domingo y Miguel Meliveo (padre los odontólogos locales Carlos y Arturo), por cierto que el servicio se denominaba Bocas y dientes. Dejemos sanidad y .pasemos a finanzas.

El presupuesto de ingresos ascendía a 458.444 ptas, nutriéndose principalmente de las estancias-de militares y beneficencia.

Los pudientes eran poco amigos del Hospital, pues por concepto de enfermos de pago se recaudó en todo un año sólo 29.000 ptas., y eso

que no habla Seguridad Social, los gastos se equilibraban con una aportación

de la Suprema de Cruz Roja ascendiendo a 17.000 ptas.

En 1926 se causaron 79.430 hospitalidades correspondientes a 2.256

enfermos, de los cuales 9 38 eran militares, 1. 216 del Padrón de Beneficiencia

y sólo 73 particulares. De todos los enfermos hubieron 142 que tuvieron peor suerte y fallecieron, por cierto que 125 eran. de Beneficencia.

El Dispensario -que aún subsiste- prestó durante el año más de 26.000 asistencias, curiosamente de ellas 11.806 correspondían a enfermedades de los ojos, por aquí abundaban el tracoma y las legañas, al parecer

de gentes venidas de Almería, donde el trabajo con esparto producía enfermedades oculares.

En cirugía se efectuaron 126 intervenciones de las cuales 29 correspondían a hernias.

El Gabinete Radiológico efectuó 736 radiografías y 22 radioscopias. Como detalle curioso citemos algunos de los donativos recibidos en el

año, señalemos un señor extranjero que aportó 335 kilos de leche condensada

Nestlé (en diferentes .amaños) y Don Ángel Izquierdo, propietario de El Marco de Oro -sito en O’Donnell 9 y hoy desaparecido, donó 600 tazones blancos.

Nuestro viejo Hospital con su bella fachada, que ha merecido la calificación, por parte del Ministerio de Cultura, de edificio singular está gravemente enfermo, sus techos se caen, las goteras atacan la edificación

antigua y el riesgo es grande, confiemos se repare y subsista su belleza arquitectónica.

La primera piedra

El 6 de enero de 1915 las autoridades del momento asistieron a un acto tras el que darían comienzo las obras de un nuevo grupo escolar en Melilla. Su construcción estaba más que justificada pero lo que no imaginaban quienes estuvieron allí, es que nunca llegaría a funcionar como tal y que las circunstancias obligaron a reconvertirlo en un centro sanitario: el Hospital de la Cruz Roja.

Al día siguiente El Telegrama del Rif se hacía eco de dicha noticia.

“La primera piedra. El Grupo Escolar

En la acera izquierda de esta nueva vía, [está haciendo referencia a la entonces calle Villafaña, hoy general Buceta] y casi a su terminación en las márgenes del Río Oro, se halla el solar sobre el que, transcurridos unos meses ha de alzarse el edificio cuya primera piedra colocó ayer S.E. el Comandante General.

Está bien elegido el sitio para el primer grupo de escuelas graduadas de Melilla; resulta céntrico con relación al distrito que se le fija y en los linderos del proyectado Parque del Este…”

Con respecto al acto, propiamente dicho, escribe el reportero:

“A las once en punto la charanga de Segorbe interpretó la marcha de Infantes. Era el General Jordana que llegaba con su jefe de Estado Mayor, General Fernández Llano y ayudante Capitán Cifuentes.

En la puerta del recinto le recibieron: el General Villalba, Presidente de la Junta de Arbitrios, con los vocales civiles y militares de la Corporación. También se encontraban allí los Generales Aizpuru y Fridrich.

Acto continuo comenzó la ceremonia. El Secretario de la Junta Sr. Muñoz Orozco, leyó el acta, cuyo texto dice:

“En la Valerosa y Humanitaria Ciudad de Melilla, el día 23 de Diciembre de 1914 reinando en España S.M. el Rey D. Alfonso XIII, y siendo Comandante General de Melilla y su territorio (estando ocupados 3.000 kilómetros cuadrados) el Excmo. Sr. General de División D. Francisco Gómez Jordana, se celebró la ceremonia de colocar la piedra de las “Escuelas públicas graduadas, en conmemoración del cumpleaños de S.M. la Reina Dª Victoria Eugenia (q.D.g.). Se construye esta obra con fondos de la Junta de Arbitrios de la Ciudad, presidida por el Excmo. e Ilmo. señor General de Brigada D. José Villalba Riquelme, y de la que son Vocales los señores que como tales figuran al margen y suscriben la presente nota.

La firman asimismo las más altas representaciones y personalidades del Ejército, la Marina de guerra, el Clero, la Administración pública, el Comercio, la Industria, la Banca, Agricultura, Minería, Prensa y elemento indígena.

Concurrieron a la solemne ceremonia los niños de las escuelas públicas y particulares con sus profesores.

Proyectó la obra el Ingeniero militar Capitán D. José de la Gándara.”

Rehabilitación del edificio

El Hospital de la Cruz Roja que había estado funcionando en Melilla durante casi setenta años cerraba sus puertas a principios de la década de los noventa.

En 2008 se acometía el proceso de rehabilitación siendo el autor del proyecto el arquitecto Manuel Ángel Quevedo Mateos:

“El proyecto de Rehabilitación del edificio de Cruz Roja y Adaptación para Consejería de Economía, Hacienda y Patrimonio de la Ciudad Autónoma de Melilla, fue encargado por la Consejería de Obras Públicas y Política Territorial de la Ciudad Autónoma de Melilla en el año 2002, siendo el técnico redactor el arquitecto en las especialidades de Edificación y de Urbanismo Manuel Ángel Quevedo Mateos, residente en la Ciudad de Melilla.

El arquitecto redactor del proyecto indicaba respecto al proceso de estudio del mismo:

Una vez extraídos los datos, bajo numerosas capas de pintura, del tratamiento de las fachadas existentes, más lo que atisbábamos con lupa de las postales coloreadas y fotos en blanco y negro, e incorporando los usos habituales de la época, se completaron los planos de plantas y alzados con la mayor fidelidad al edificio original que intentamos recuperar…

Comienzo de las obras

En la documentación aportada el día 14 de abril de 2008, en el acto de puesta de la primera piedra y de comienzo de las obras, se explica la generalidad de las mimas en diversos apartados:

Datos generales

El objeto del presente proyecto es doble: de un lado la recuperación y rehabilitación del antiguo edificio principal del Hospital de Cruz roja y ubicar en dichos espacios de una forma adecuada y funcional las distintas dependencias de las Consejerías de Hacienda y Presupuesto y de Contratación y Patrimonio de la Administración Autonómica de la Ciudad de Melilla.

El presupuesto de adjudicación de las obras ha ascendido a 1.384.903,62 euros, siendo adjudicataria de las mismas la UTE CIME-PROMECO 2000.

[Bibliografía: Antonio Bravo Nieto. La construcción de una ciudad europea en el contexto norteafricano. Ciudad Autónoma de Melilla.1996]

Francisco Saro Gandarillas. El Hospital de la Cruz Roja (historia de una metamorfosis). Cuadernos de Historia de Melilla. Asociación de Estudios Melillenses.1988

León Levy Vendan. El Hospital de Cruz Roja hace 60 años. Cuadernos de Historia de Melilla. Asociación de Estudios Melillenses.1988

La restauración del antiguo Hospital de la Cruz Roja de Melilla. Historia de un edificio monumental. Fundación Melilla Ciudad Monumental, Consejería de Fomento.2008]

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